martes, 23 de agosto de 2016

El Bosco, 500 años de fascinación simbólica


Hieronymus van Aeken "El Bosco"
(1450-1516)

Tentaciones, extracciones, pecados, juicios e infiernos o jardines deliciosos forman parte de la temática de las escasas obras que el Bosco nos legó. La Alquimia, tan presente en Europa hasta el S. XVII y de la que Felipe II fue un gran practicante, guiará su creatividad y también el deslumbramiento absoluto que el rey "prudente" tuvo por este pintor holandés que visitará Europa en dos ocasiones. Entre los muchos objetos y símbolos que caracterizaron la práctica de la Alquimia, se encuentran el alambique y el huevo que desde la Antigüedad era símbolo del Universo y que aparecen en alguna de las obras de nuestro artista.

Su mensaje está encriptado en extraños y fantásticos personajes que se devoran entre sí, que se transforman en seres imaginarios, así como en símbolos, cuyo significado hoy se nos escapa, pero que en aquella época todos entendían. A pesar de ese fallido adjetivo de "oscura" o "negra" con la que califican algunos a la Edad Media, en ningún momento de la historia ha habido mayor riqueza y libertad simbólica e iconográfica. Recordemos los canecillos que pueblan nuestras iglesias románicas plagados de motivos eróticos y sexuales que hoy nos siguen fascinando. La obra de el Bosco pivota además en otros pilares: la profunda religiosidad de la época y de nuestro artista mostrando lecciones moralizantes y la crítica hacia la sociedad en la que vivió, en la cual los excesos y la corrupción quedará recogida a través de herméticas claves. Y precisamente esto último aparece en el Tríptico del carro de heno. A través de ángeles caídos expulsados del Paraíso y que por su desobediencia a Dios adquieren formas monstruosas y rocambolescas o la representación del lugar en el que pasaremos la eternidad si sucumbimos al pecado, nos insinúa que nos apartemos del apego a lo material que es símbolo del demonio. El Bosco ha elegido el mensaje contrario al que se propugnaba en aquella época: el de hacer el bien, un mensaje en sintonía con el que desprende las Sagradas Escrituras y el leitmotiv de cualquier buen cristiano. Sin embargo nuestro artista, mucho más terrenal, nos insta a que nos alejemos del mal. Este tríptico recoge un proverbio flamenco: El mundo es como un carro de heno, y cada uno coge lo que puede, e ilustra diferentes versículos de las Escrituras. Lo cual nos muestra además la plasmación de elementos que estaban al alcance de todos.
Tríptico del carro de heno (1512-1515)
En la Mesa de los pecados capitales y en el Tríptico del Jardín de las Delicias, vuelve a aparecer un lugar siniestro donde a lo lejos vemos las llamas que anuncian el desastre, es el infierno, el lugar al que irán los pecadores representado como un lugar sombrío, de tonos rojizos, lleno de movimiento, de huidas, de miserias y de ataques que contrastan con el resto de paneles de cualquiera de éstas obras dominadas por un cielo azul que despliega la luz y colores más fríos pero a la vez tranquilizadores que trasmiten composiciones más armónicas. 

Tríptico del Jardín de las Delicias (1490-1500)

El Bosco es secuencial en algunas de sus obras como en los trípticos del carro de heno y del jardín de las delicias, ya que nos muestra a modo de sucesión las consecuencias de nuestras actitudes inclinadas al pecado, mostrando no solo la consecuencia sino también los actos de los cuales debemos huir: la música profana a través de partituras e instrumentos musicales, que da nombre el Infierno musical que aparece en el Jardín de las Delicias, el deleite carnal, la gula, etc.. en definitiva, los pecados capitales a los cuáles dedica una de sus obras la Mesa de los Pecados Capitales. 

Mesa de los Pecados Capitales (1505-1510)
Vivió el paso de la Edad Media de donde tomará la mayor parte de su iconografía a la Edad Moderna, un cambio finisecular azotado por grandes revoluciones en la mentalidad, en la sociedad, en la cultura y en la religión y que hicieron de la suya una obra muy particular. 

¿Un loco, un visionario, un alquimista o un hereje, quién fue Hieronymus van Aeken? Un pintor de su época con una particular visión e imaginación, que dio una vuelta más a lo que era entender la pintura y su significado último. Un hombre atemorizado por el pecado, inmerso en una religiosidad que lo invadía todo convertida en el tamiz por el que la vida pasaba. Un inventor de escenarios repletos de seres imaginarios por las características de los cuales les dotaba. Y un genio, que hace que hoy 500 años después de su muerte, aún despierte curiosidad no solo por su obra sino también por su vida. 

Cada obra es hija de su tiempo y hay que mirarlas con la mentalidad de la época en que cada uno de los artistas que las crearon vivieron. Alejándonos de prejuicios, sin anteponer nuestra forma de vida y pensamiento a un mundo en el que a nosotros nos considerarían locos y en el que quizá, el propio Bosco o quizá un cirujano estafador, con un embudo en la cabeza símbolo del engaño, nos extrajese la piedra que nos lleva a la locura. Pero fijémonos bien ¿piedra o pequeño tulipán? ... Una obra es mucho más de lo que se ve a primera vista, en ella influyen el contexto y el bagaje cultural e intelectual del artista. Por eso debemos captar los detalles y ponerlos en relación con los símbolos y la iconografía de la totalidad de la obra, como sucede con las pinturas de este gran pintor. 

La extracción de la piedra de la locura (1501-1505)

Su apodo o sobrenombre, proviene de su ciudad natal: Hertongenbosch, algo habitual en la época. Pero como recoge Joaquín Yarza Luarces, no será hasta 1503-4 cuando comience a firmar sus obras como "Bosch", un sobrenombre que no le dieron en su ciudad, sino que fue motivado por su creciente fama en el resto del país.

Cuando Felipe II ve cercana su muerte, pide que le lleven a El Escorial y reúnan todas las obras que allí se encontraban del pintor holandés, para que fueran dispuestas frente a su lecho. Lo último que verían sus ojos antes de cerrarse serían unas obras repletas de llamas, infiernos, personajes sobrenaturales, castigos y el recuerdo de que lo que hacemos en la tierra se paga en el infierno. Pero ¿que empujó a un rey, como Felipe II, atormentado por una religiosidad exacerbada a contemplar durante 50 días de agonía, unas obras que no hacían más que incidir negativamente en el alma, ya de por sí maltrecha del monarca? Quizá lo mismo que hoy, 500 años después de su muerte, nos empuja a hacer largas colas en el Museo del Prado, para admirar sus obras y seguir indagando en sus significados y en la figura de este gran pintor.

viernes, 29 de julio de 2016

Cuenca y su particular camino hacia la Libertad



Libertad del latín Libertas-atis, es quizá, una de las palabras más bonitas y ansiadas de la humanidad durante todos los tiempos. Entre las muchas acepciones que recoge la R.A.E me quedo con la que la establece que "en los estados democráticos es el valor superior que asegura la libre determinación de las personas". Ya Plinio se preguntaba si había algo más precioso que la libertad. En Roma tenía un valor sumo, escribiéndose siempre en mayúsculas.

A lo largo de la historia el tipo de libertad ha ido cambiando. En un principio se aplicaba solo al cuerpo, una libertad física; pero a ella se uniría la libertad de pensamiento, recogida en la Declaración universal de los Derechos Humanos. Y la unión de ambas es la que guía la exposición "La poética de la Libertad", que acoge la Catedral de Cuenca; enmarcada dentro de los actos que conmemoran los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes. Ya nuestro literato en "Don Quijote de La Mancha" (Capt. VIII), la definía como uno de los mayores dones por la que incluso se podría arriesgar la vida, comparándola con la honra, que era el valor más preciado durante todo el Siglo de Oro. Y es que, Miguel de Cervantes, hizo girar su obra sobre la tan ansiada libertad de la que él careció durante 5 largos años de cautiverio en Argel. Este hecho, le influiría notablemente, no sólo en la percepción de la vida, también en la de su pensamiento y literatura. Y es el motivo que guía el primer apartado de la exposición: Cervantes y la Libertad, en el cual no sólo se ocupa del cautiverio del escritor sino del concepto de libertad independiente del tiempo.



La muestra se divide en 3 apartados que se suceden a lo largo del edificio gótico. El Claustro es ocupado por la obra del activista chino Ai Wei Wei, encarcelado en 2011 durante 81 días, acusado de evasión de impuestos. Su experiencia fatídica, como es habitual en la obra de Ai, la plasmó en una instalación: S.A.C.R.E.D. Cada una de las letras que forman la sigla alude a un momento de ese encarcelamiento que pasaría acompañado de dos guardias. Reproduce así a través de 6 dioramas hiperrrealistas, los siguientes momentos: Supper (cena), Accusers (acusadores), Cleansing (limpieza), Ritual (ritual), Entropy (entropía), Doubt (duda). Este último el de la duda o la pérdida de la dignidad a la que se vio expuesto, es el que más le marcará. Cada una de las 6 cajas de hierro, tiene una pequeña abertura por la cual el espectador deberá asomarse para ver lo que sucede en su interior. Reproduciendo así, las pequeñas oquedades con las que cuentan las puertas de las celdas.


Pero no sólo China privó y priva a sus ciudadanos de un cautiverio intelectual y de expresión; también en nuestro país fue sufrido por artistas como Rafael Canogar, Luis Feito, Martín Chirino-fundadores de El Paso en 1957- o Francisco Farreras, que intentaron a través de sus obras liberar su mente. A través de ellas buscan la poética de la tan ansiada libertad en un momento tan complicado como fue la postguerra española. En ese período, España, no fue permeable a las Vanguardias que se iban desarrollando en otros lugares. El arte que prefería "el Generalísimo" nada tenía que ver con aquello que pudiese oler a avance o libertad. Pero gracias a la Sociedad de Artistas Ibéricos (1925-1936), el hilo de las vanguardias no desapareció del todo, pudiéndose recuperar tímidamente tras la Guerra Civil. Una vez terminadas las vanguardias históricas y a través de sus obras, los artistas informalistas, inician un proceso de evasión de la mente que les llevase a la tan ansiada libertad. El camino de la abstracción se consolida en Cuenca gracias a la iniciativa de Fernando Zóbel y Gustavo Torner, eligen como lugar singular las casas Colgadas, un edificio medieval, que desde 1966 albergará la obra de la generación abstracta de los años 50. Y así la Alta Expresión, que es como se titula este último apartado da unidad y coherencia al entorno y a la obras presentes en los otras secciones.
Martín Chirino
Medievalismo y abstracción vuelven a reunirse en la Catedral de Santa María, la primera de estilo gótico que se levanta en Castilla junto con la de Ávila. La utilización de espacios tan sacralizados, no sólo por la función que poseen, sino también por la pasión que el gótico ha levantado, puede parecer desconcertante, pero no es así. Los estilos, el arte, los lenguajes diferentes de distinto signo llegan a atraerse debido a la contraposición que visualmente nos pueden generar. Pero pensemos que tanto la catedral gótica, como la obra de Ai Wei Wei o la de los informalistas, buscan la poética que se desprende de haber salido de hombres que buscaban nuevos caminos, expresar, atraer, evolucionar y dar significado a la historia, a su propia historia.

La exposición utiliza como imagen de marca, además de los nombres de los protagonistas, una alambrada, signo universal de la ausencia de autonomía.

Y así, a través de estos tres referentes, unos más cercanos y otros más lejanos en el tiempo y en el espacio, se va forjando el camino hacia la libertad que en ocasiones será utopía y en otras realidad.

La libertad siempre inspira y motiva, pero más en estos momentos.



Información práctica:
Catedral de Santa María y San Julián (Cuenca)
De lunes a domingo de 10:00 a 21:00 h.
Hasta el 6 de noviembre.

http://poeticadelalibertad.com/la-exposicion/

martes, 19 de julio de 2016

Caravaggio



Hoy he decidido titular esta entrada únicamente con el nombre con el cuál, Michelangelo Merisi, ha pasado a la Historia del Arte: Caravaggio, ciudad en la que se refugió junto con su familia para escapar de la peste, él nacería en Milán. El motivo no es otro que su importancia, su originalidad en la composición y en la técnica y su grandeza como pintor, no necesita de más aditamentos ni subtítulos. Lo mismo pasaría con Miguel Ángel, Velázquez o Rembrandt, sus conquistas para el arte fueron tan importantes que sus nombres o apellidos recogen toda su importancia. 

Caravaggio está de moda!!!! El Museo Thyssen y Patrimonio Nacional nos deleiten con sendas exposiciones que tienen como eje a nuestro pintor. En el caso del Thyssen se centra más en su obra y en las influencias que a través de ella se dejaron sentir durante todo el S.XVII y que traspasarán las fronteras de Milán o Roma donde se forma y trabaja, llegando a Alemania, Francia y los Países Bajos. En el caso de la exposición que podemos ver en el Palacio Real de Madrid el viaje es a través de obras y artistas destacados del Barroco, algunos de los cuales se contraponen a lo que Caravaggio estaba imponiendo en pintura. De hecho de él sólo hay una obra, aún así es un buen momento para poder ver este conjunto de artistas reunidos: Bernini, Velázquez, Ribera, Guercino o Guido Reni. Pero también objetos suntuosos provenientes de los monasterios reales. 

¿Dónde radica la fascinación ejercida por Caravaggio? A mi de Merisi me atrae su biografía y su carácter que se reflejan en el tipo de pintura que realizó: rompedora y rupturista contraviniendo las normas. Representa mejor que nadie al genio incomprendido y atormentado, en su obra lo podemos equiparar a los fuertes contrastes entre luz y sombras, dando lugar al tenebrismo que heredará José Ribera "El Españoleto". Pero también fue un espíritu libre reflejado en la tendencia naturalista de su obra, eligiendo para ellas a prostitutas, mendigos y personas habituales que se encontraba en su día a día; no elige la idealización para representar a la Virgen o a los Santos, prefiere las arrugas, el paso del tiempo y de la vida marcado en los rostros con gran fuerza psicológica acentuada por un juego de luces y sombras que inciden en el dramatismo de la acción. La carencia de estar sujeto a las normas que imponía la Contrarrforma (a pesar de encontrar en ella un filón en la que desarrollar sus pinturas de carácter religioso); el carácter rupturista e indomable de su obra y espíritu es lo que más nos atrae de su pintura llena de acción, color, técnica y perfección. Dos edades estarán representadas en sus obras: los jóvenes imberbes y los ancianos. Pero el logro de su arte, no está en su rebeldía, sino en todas las innovaciones que a través de ella podemos ver en los casi 50 lienzos atribuidos. Si Miguel Ángel componía buscando el equilibrio, en composiciones de movimientos congelados y pausados, con portentosos estudios corpóreos de una gran belleza, tal y como el Renacimiento demandaba, Caravaggio lo hará en escenas equilibradas a través del tenebrismo, de las diagonales y de un desorden ordenado donde se busca lo feo, lo teatral y el movimiento, donde la perspectiva viene impuesta por magistrales escorzos. Los brazos y las piernas tanto de Jesùs, los Apóstoles o Cupido se adelantan en grandes diagonales, o entran en un plano posterior pareciendo que no existiese lienzo y que es el espacio real el cual nos presenta el pintor. 



Observando "Judith y Holofernes" o "La Muerte de la Virgen" me ha venido a la memoria otra obra: "La muerte de Viriato" del neoclásico José de Madrazo, por la tela que aparece en el fondo. En el caso de las obras de Caravaggio es rojo pasional, en el caso de "Judith y Holoferrnes" es el rojo de la sangre que brota del cuello degollado y en el de la Virgen crea el cierre de la escena acogida como si de un friso se tratase, la otra línea horizontal vendría dada por el vestido, también rojo, de María. Es un tono que aporta luz cálida pero también hace el espacio más pequeño y acogedor. En el lienzo de Madrazo es de tonos fríos que incide en el distanciamiento y ausencia de sentimientos desbordados tan propio del Neoclasicismo. Pero ambos buscan la teatralidad de las escenas y delimitan el espacio, evitando la distracción de nuestra mirada y llevándola hacia la escena principal.



Cardenales, familias poderosas como los Colonna en Nápoles y los Sforza en Milán y una Orden, la de los Caballeros de Malta, a la que perteneció y de la que será expulsado, fueron sus protectores y mecenas, aunque a ninguno se lo puso fácil debido a las constantes riñas en las tabernas y en las calles. Tras el asesinato, después de un partido de pallacorda (una especie de tenis), de Ranuccio Tomassoni, cabecilla  de una banda callejera en Roma, Carvaggio huye de la ciudad a la que intentará volver en 1610 cuando la muerte le sorprende a medio camino. Había conseguido el perdón del Papa y volvía a su amada urbe, algunos historiadores señalan la obra "David con la cabeza de Goliat" como el pago que Caravaggio da al Cardenal Borghese para que este intermediaria ante su tío, el Papa PabloV y la vuelta a Roma y por lo tanto el perdón fuese posible. Pero Michelangelo jamás volverá a ver la ciudad eterna y abandonado y enfermo, muere en julio de 1610, solo en una playa de Porto Ercole, mientras el barco que debía haberle llevado a Roma se alejaba llevándose también las esperanzas del mejor pintor que la gran ciudad acogió.



Caravaggio aprendió en Lombardía y en el Veneto las novedades Barrocas basadas en el naturalismo y el claroscuro, no tuvo discípulos pero si seguidores como Velázquez o Rembrandt; pero nadie como él consiguió hacer suyas y desarrollar dos características que de no haber sido por él no hubiesen llegado a ser más que dos elementos barroquizantes que contribuían al teatralidad que buscaba el nuevo estilo; las interiorizó e impregnó de su vida tanto que hoy no podríamos entender el Barroco sin su figura.

domingo, 12 de junio de 2016

William Eugene Smith, el maestro de las composiciones expresivas

"A walk to the Paradise Garden" (1946)
Las imágenes de Eugene Smith, tal y como él quería, se han convertido en iconos muy simbólicos de una época, de un territorio y de temas muy concretos que van desde la crítica a la guerra y a los dignatarios, al racismo, a la fe y a las dictaduras pasando por una concienciación sobre los problemas medioambientales. Smith se involucró en todos y cada uno de los proyectos en los que participó transmitiendo la empatía que lograba con los retratados. Su fotografía es la imagen del hombre, de sus sufrimientos, su abnegación y su reivindicación, por ello se convirtió en el padre no sólo del ensayo fotográfico sino también de la fotografía humanista junto con Henry Cartier-Bresson o Robert Doisneau, que tenía al hombre en el centro. Pero no en el centro material de la imagen, ya que en ocasiones, aparecía descentrado respecto al eje geométrico, dándole así más importancia, ya que jugaba con las luces y los claroscuros tal y como hicieron los maestros barrocos. Y es que, su obra no se aleja mucho en cuanto a protagonistas, significados y consecución de los mismos de lo que hicieron Rembrandt, Caravaggio, Velázquez o Ribera, en cuyas obras las mujeres y hombres del día a día, aquellos más desfavorecidos cobraron importancia vital y a los cuales dio visibilidad. Las calidades que imprimía, por ejemplo Ribera en sus mártires, también aparecen en las obras de Smith. Mártires como el doctor Ceriani o la matrona Maud, cuya entrega a todas aquellas personas que les necesitaban traspasaron las fronteras del papel de la revista Life. Revista con la cual y desde el principio de su colaboración, tuvo una relación de amor/ odio ya que le prohibían participar de los procesos de elección y edición de las fotografías que formarían parte del reportaje de turno. Y es que, Eugene, anhelaba controlar todo eso para transmitir el mensaje exacto que había capturado en sus imágenes. La revista cercenaba una y otra vez sus deseos, dulcificaba el mensaje y las imágenes, obviando el relato que unía a unas con otras y por lo tanto eliminando la subjetividad expresada por el artista, quedando únicamente la estética en detrimento del documento y de lo que era el ensayo. 
 
Eugene Smith (1918-1978)
 
Eugene Smith viajó buscando los temas de más interés y aquellos con los que más crítica social podía hacer. En uno de esos viajes llega hasta España, en 1950, para documentar como se encontraba el país sometido a la política de un dictador que impedía que el país avanzase. La excusa, buscar lugares donde la tradición se mantuviese a pesar del avance de los tiempos, y así capta las labores del campo, el día a día de los habitantes de Deleitosa en Cáceres, una especie de labor etnográfica ... La realidad, denunciar el sometimiento a la pobreza y a la fe, que se aprecia en la fotografía de la Primera Comunión, la cual abría el reportaje y ocupaba una página entera de la revista Life. Cerrando este reportaje la imagen del Velatorio, una imagen impactante y compuesta por el propio Smith, la atención se centra no en el difunto sino en las mujeres enlutadas que le velan, desplaza el centro geométrico de la imagen y a través del contraste que ilumina directamente al muerto y el rostro de las mujeres consigue su propósito, tal y como hizo Rembrandt en "La lección de anatomía del Doctor Tulp".
 

 
La elección de las imágenes primera y última no es arbitraria, es el ciclo de la vida, la de una niña que da el paso a la vida adulta y social tras su Primera Comunión con apenas 7 años y la etapa de vejez que termina con la muerte. Pero, más impactante que estas imágenes, es la de los tres Guardias Civiles que posan para él y que se dejan asesorar cuando Eugene les dice que se pongan de "cara al sol". 

La recurrencia por composiciones que ya hemos visto en los grandes artistas vuelve a aparecer en el ensayo sobre Minamata. La madre, que con cariño y dedicación baña a su hija que sufre el mal de Minamata debido a los vertidos de mercurio que la Compañía Chisso realizaba a la bahía, envenenado el pescado del que se alimentaban los habitantes de esa pequeña población, se ha convertido en una representación de la Piedad, esa imagen religiosa en la que María sujeta el cuerpo muerto de Jesús. Podríamos evocar cualquiera, pero quizá sea la Pietá de Miguel Ángel, la más evocadora. 

Si todos sus ensayos buscan reivindicar los derechos de las personas que sufren, hay una imagen que muestra la esperanza en un mundo mejor: "A walk to the Paradise Garden". Esta imagen, rechazada por Life, debido a que los niños que caminan hacia el claro del bosque iluminado dan la espalda al lector, se convertirá en el mejor símbolo del renacer de la humanidad cerrando la exposición The Family of Man" (MOMA 1955) fruto del deseo del Conservador Edward Steichen de mostrar en 37 secciones la vida. Pero no sólo se convirtió en un deseo de la vuelta al orden tras los sufrimientos de la  Segunda Guerra Mundial, también la vuelta a la normalidad del propio Smith, que tras su participación como corresponsal del guerra quedó mal herido. El diagnóstico había sido el peor que podían dar a un artista, el de no volver a sujetar entre sus manos una cámara de fotos, pero su tesón hizo que dos años después realizase la imagen a la que nos hemos referido en la cual sus hijos son los protagonistas. Muestra su propio renacer, su particular vuelta al orden. Una imagen inspirada en la obra musical que lleva el mismo título compuesta por Frederick Delius y... ¿reconocéis estos versos?

                                "A mitad del camino de la vida
                                  en una selva oscura me encontraba"
 
Así comienza "La Divina Comedia" de Dante, y es en el Canto I en el que también hunde sus raíces la imagen de la que hablamos.
 
Ilustración de Gustave Doré .
 
Perfeccionista, intransigente, inconformista serán los calificativos que mejor definan su carácter dejándoles translucir en sus obras. 

Sus imágenes y su personalidad a través de ellas, llegan hasta Valladolid en forma de exposición temporal con el título "Eugene Smith. Capturar la esencia" a la Sala Municipal de Exposiciones de San Benito. La muestra se divide en dos partes, en la sala principal podéis disfrutar de unas imágenes que mezclan las pasiones de Smith la música, la imagen y la escritura y en la contigua,  las publicaciones en la revista Life. Nunca se sometió a las reglas imperantes ya que el no las había creado. Su único límite: conseguir captar la expresión.

Tras su marcha de Life trabajó para la Agencia Magnum tal y como también haría Steve McCurry años después y cuyas fotografías en la actualidad vuelven a ser revisadas y objeto de polémica.

 

Viendo sus fotografías y leyendo sus declaraciones y las de las personas que participaron en las imágenes, se nos plantea la duda de si las fotografías compuestas tienen toda la naturalidad y realidad que el fotógrafo pretende reflejar. ¿Es lícito componer la imagen para trasmitir el mensaje que se pretende? ¿Podríamos considerar que se está falseando la realidad de un hecho? Pensemos que los pintores a los que admiraba Smith también buscaban sus propias composiciones en aras de un significado y simbolismo y por eso no pierden credibilidad. Pero os dejo que vosotros saquéis vuestras propias conclusiones. 
 
 
Información práctica:
Sala Municipal de Exposiciones de San Benito
De martes a domingo de 12 a 14  y de 18:30 a 21:30 h.
Hasta el 28 de agosto.

jueves, 21 de abril de 2016

Banksy ¿acorralado en el MOCO?



Hace unos días a raíz de otra exposición y planteando la idea de que la fotografía de temas cotidianos y en color logró por fin entrar en un museo en los años 70 del siglo pasado, de la mano de William Eggleston, planteaba que en un futuro no muy lejano el Street Art también formaría parte de las salas expositivas de los museos más modernos. Pues bien ese futuro se ha hecho presente desde el 9 de abril, fecha de inauguración del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Ámsterdam (MOCO) que pretende convertirse en un museo que atraiga a jóvenes y adolescentes, el sector que menos frecuenta los museos. Se ha ubicado en uno de los lugares más visitados si de arte hablamos, la plaza de los Museos donde se encuentran otros tan conocidos, "tradicionales" y frecuentados como el Museo Van Gogh. Para su primera exposición han elegido a dos estrellas Warhol y el escurridizo artista callejero Banksy (curiosamente su arte tiene como objeto de crítica la cultura pop, entre otras cosas). Este museo de titularidad privada quiere llevar hasta sus salas la obra de artistas que sean equiparables a las estrellas de rock. Las obras de ambos artistas pertenecen a colecciones privadas. Una apuesta fuerte pero ¿novedosa? ¿Conseguirán llenar el museo de ese público joven que se aleja cada vez más de ellos a pesar de que las ofertas educativas les tienen como objetivo? Precisamente la elección de Banksy se debe a la atracción que causa entre los más jóvenes debido al misterio que genera su personalidad. ¿Qué pensará él de que su obra este ahora sí, de forma legal, en un museo? ¿Encontrará sentido dentro de los muros de la instalación? ¿Seguirá siendo tan atrayente cuando una de las cosas más provocadoras de este artista, además de la crítica que hace, es que se cuela de forma ilegal en museos para colgar sus obras las cuales retiran rápidamente o en espacios públicos para dejarnos una muestra de su ironía? Parece que los organizadores de la muestra no han conseguido hablar con él, pero sí que ha hecho llegar instrucciones de cómo quiere que sus obras sean presentadas.... La muestra dedicada al artista de la calle se titula Banksy: Laugh Now, con obras como Reina Vic en la que la reina Victoria parece sentada sobre una mujer haciendo alusión a la aprobación por parte de la soberana de leyes contra los homosexuales o la niña abrazando un misil en la que mezcla la destrucción con la inocencia, pero quizá la más llamativa sea Beandfield una obra que según comentan no se había expuesto desde el 2009, en ella un grupo de policías antidisturbios que corren cogidos de la mano portando alguno de ellos flores por un campo primaveral. 



Empecemos por el principio, por el street art, ¿qué es y de dónde proviene? Este movimiento nace en los años 60 en los barrios neoyorquinos con una clara finalidad: hacer crítica social y política de la situación de los habitantes afroamericanos y latinos, una característica que continúa aunque ahora se ha ampliado el campo de acción. Además debía y debe tener como escenario la calle, los espacios públicos, lo que lleva aparejado la ilegalidad de la forma artística y más cuando atentaba y atenta contra la moralidad de los políticos. El street art se convirtió en una de las formas artísticas del movimiento Hip Hop. La primera técnica que utilizaron fue la de los grafittis pero casi de forma inmediata y en Paris se comenzaron a utilizar stencil o plantillas y pegatinas. 

"Una pared es un arma muy grande. Es una de las cosas más desagradable con la que puedes golpear a alguien" . Esta frase de nuestro artista resume lo que pretende el movimiento, pero ¿quién es Banksy? Poco se sabe de él aunque hace algo más de un mes saltaba la noticia de que un equipo de científicos de la Queen Mary, le habían identificado siguiendo el método que utiliza la policia británica para identificar a delincuentes, atribuyéndole incluso un nombre: Robin Gunningham, aunque también se ha barajado otro nombre, el de Robert Banks.



Se conocen pocos datos, todo suposiciones, parece ser que un joven británico de la ciudad de Bristol, dejando en esa ciudad una de sus primeras obras basada en una serie de ratas que se han convertido en un icono. Estas primeras obras eran graffitis pero debido a la rapidez que impone el no ser descubierto se pasó al uso de plantillas que le permitía terminar la obra antes de ser descubierto. Su trabajo versa sobre la sátira política, la moralidad o las etnias, pero también la cultura Pop, en el MOCO frente a la archifamosa imagen de Marilyn Monroe de Andy Warhol se encuentra el retrato que Banksy ha realizado de Kate Moss.

Se le ha relacionado con otros artistas y grupos como el Ad Jammmers que utilizan imágenes publicitarias deformándolas para transformar el mensaje. Pero la única influencia que reconoce es la del grafitero parisino de los años 80 Blek le Rat del cual tomará la técnica de la plantilla y el aerosol. 

Entre sus logros está el haberse colado en los museos más importantes del mundo y colgar algunas de sus obras, en el Museo Británico de Londres dejó una aparente pieza de arte rupestre con una imagen de un hombre de la prehistoria yendo a la compra, la cual estuvo expuesta varios días sin que nadie se diera cuenta, en la actualidad forma parte de la colección del museo. Pero ¿nadie se dio cuenta del timo? Esto nos hace preguntarnos ¿en qué nos fijamos cuando vamos a un museo? El carrito de la compra aparece claro, no hay ninguna duda de lo que es, quizá no sepamos cuando se creó el carro para ir a comprar pero sí sabemos que la rueda se creó en Mesopotamia hace más de 5.000 años y que por lo tanto es muy posterior al hombre prehistórico. Para los más curiosos el carro con el que hacemos la compra nace en 1937 en Estados Unidos.




Banksy no sólo se ríe de la capacidad de los museos para colar piezas sin que nadie esté en la falsedad de la misma, también se involucra en los problemas actuales como los abusos sexuales que llevan a cabo miembros de la iglesia, para denunciarlo mandó a la galería Walker de Liverpool, la obra titulada el Cardenal Pecado, en la que utiliza un busto de una cardenal del S.XVII con el rostro pixelado con unas teselas. Por indicación del artista se colocó entre dos obras de corte religioso una de Murillo y la otra de Rubens.

Admirado por unos y odiado por muchos sus obras causan expectación y heridas, en Londres han tapiado un muro frente a la embajada de Francia, en el que Banksy denunciaba el uso del gas lacrimógeno en un campo de refugiados francés, frente a la libertad de expresión la censura de los dirigentes.

Pero Banksy apela a la esperanza para los refugiados de Gaza y Cisjordania, quizá la imagen más conocida sea la de una niña que se eleva agarrada a varios globos. La imagen la hizo en el conocido como muro de la vergüenza que separa Cisjordania e Israel, muro el cual la niña está a punto de superar. Sus obras a favor de la paz se han convertido en un negocio, organizándose tours a 10 € para visitar estas zonas en las que Banksy ha dejado su firma como una manera de hacerse oír. 


¿Perderá el graffitero su esencia al verse atrapado entre los muros de una manera voluntaria? ¿Sus obras se banalizarán? ¿La legalidad del lugar hará que la crítica que se desprende de su obra deje de serlo tanto?

domingo, 3 de abril de 2016

Mike Brodie, ¿un viaje hacia la libertad?


 
El 17 de abril finaliza la exposición "Mike Brodie. Trenes y Libertad" que podemos ver en la Sala Municipal de Exposiciones de San Benito (Valladolid). Es una muestra inédita que nos acerca a un desconocido "fotógrafo", el cual pretendió captar en sus imágenes una filosofía de vida que tenía que ver con las tradiciones americanas, pero también con el punk y con el rock. Su dura vida se sitúa como punto de arranque de una huida hacia adelante sin saber qué es lo que iba a encontrarse. Pero cuando leemos las entrevistas concedidas, nos hace replantearnos esa experiencia, ¿realmente huye de una familia abusiva y alcohólica o está buscando continuar la tradición americana de viajar en tren, convirtiéndose en uno de esos hobos que Bob Dylan plasmaba en sus canciones? A mí me surgen muchas dudas viendo su obra y leyendo por una parte su autobiografía y por otra las entrevistas concedidas. Se declara seguidor de Steve McCurry y de su idea de captar el alma de los retratados.
 
Mike Brodie habla de una falta de técnica en las imágenes pero vemos fotografías en las que sabe jugar con los encuadres y con las luces para trasmitirnos un momento determinado, una luz característica de la primavera o del verano que es cuando él prefiere viajar como polizón. No va a la visión global, es detallista, no capta tanto la cara del retratado como los elementos icónicos que nos sugieren las ideas de trashumancia, de libertad y  compañerismo, pero también de transgresión y provocación como caracterizaría a la generación punk.

Juega con la velocidad de obturación y con la apertura del diafragma para conseguir transmitirnos la sensación de movimiento que se convierte en uno de los símbolos de cualquier viaje. No se considera un artista ya que no conoce la técnica pero contemplando sus obras se nos apetece un gran fotógrafo que documenta una forma de vida que había quedado recogida en la novela autobiográfica "On the road" de Jack Kerouac, y de la que tanto Mike Brodie como sus acompañantes parecen reproducir. Como dato, Kerouac además de ser el iniciador de la generación Beat que defendían el sexo libre, el consumo de drogas y el estudio de las filosofías orientalistas, también su libro se considera el comienzo de la famosa Ruta 66 que cruza Estados Unidos de Este a Oeste.



Volvamos a los significados, al detalle, de todas las fotografías me parece muy poética y significativa una en la que aparece una bañera en la que sumergidos reposan unos viejos y sucios pantalones, que tiñen de suciedad el agua. En una de las entrevistas Mike Brodie dice que él sabía desde el principio que algún día el tren pararía y que tanto él como el resto buscarían una forma de vida más tradicional. Quizá la imagen del pantalón del que se desprende el polvo del camino represente el momento del parón, obviando lo accesorio y quedándose con la experiencia acumulada en esos viajes. También en la misma entrevista cuando el reportero le pregunta que ha aprendido de la experiencia, Brodie es muy elocuente tanto como la imagen y responde "he aprendido a no joderme la vida".
 

 
Pero su obra también aborda otro punto, ¿cual es la función del arte? ¿estas imágenes banales de una vida marginal, pueden ser arte? Quizá son preguntas que nos repetimos una y mil veces cuando estamos delante de éste tipo de obras, A principios del S.XX y delante de las botas raidas que Van Gohg había pintado en 1866 en su estudio de Montmartre, surge la disputa entre filósofos e historiadores del arte acerca del significado de esas botas viejas, Martín Heidegger planteaba si esa pintura era una simple representación de un par de botas de campesinos o es una obra de arte porque tiene éxito. Lo mismo pasaría en los años 70 cuando William Eggleston consigue que la fotografía en color con objetos del día a día como un neumático, fuese considerada un modo de expresión digno de estar en un Museo. Así las imágenes de Brodie nos sitúan en la misma disyuntiva ¿una imagen de una muchacha que nos deja ver su ropa interior manchada con la sangre de la menstruación es arte? Quizá no lo es, o sí, pero lo que está claro es que nos hace plantearnos una nueva visión y sobre todo el papel de la sociedad en nuestras vidas como condicionante. La libertad física y la de expresión ¿dónde tiene su inicio y fin? ¿Es una imagen de la libertad y naturalidad a la que aspiramos pero que la sociedad no deja de constreñir una y otra vez?
 
Sus fotografías carecen de título pero están cargadas de detalles, de metáforas, de simbolismos. La ausencia de títulos va unida a esa idea de no considerarse un artista, se identifican a partir del número de negativo.
 
No todas las fotografías transcurren en la libertad que nos proporciona el aire libre, lo bucólico y romántico de la naturaleza y de los viajes en tren, también nos muestra la parte más dura del desarraigo que aparece materializado en las fotografías de interiores. Como si de una metáfora se tratase el interior de un espacio deja aflorar nuestro propio interior, nuestros miedos, temores, soledades, el lado menos positivo de la huida.

Son imágenes tomadas en dos momentos distintos marcados por el tipo de cámara utilizada. Las primeras realizadas entre el 2004-2006 las publica en 2015 en el libro titulado "Tones of dirt and bone" fueron hechas con una cámara Polaroid instantánea de foco automático, que devuelve un color vintage con cierto aire de misterio. La segunda etapa del 2006 al 2009 se caracteriza por la utilización de una Nikon F3 que le da más libertad tanto en la composición como en la adquisición de películas para poder seguir documentando sus viajes. Estas forman parte de una segunda publicación "A period of juvenile prosperity" que fue editada en 2011.
 
La exposición se divide igualmente en dos apartados, pero no es una sucesión de fotografías, ya que en una de las salas se recrea el vagón de un tren en cuyas paredes se proyectan las imágenes tomadas con su Polaroid. Según mi punto de vista todo un acierto, como siempre digo los montajes dan mucha información, ayudan a comprender lo que se expone y nos trasladan a otros espacios. Una exposición es una experiencia en todos los sentidos, pues dejemos que estos disfruten a todos los niveles. Si a los montajes que dan vida a las obras!!!
 
Lo más llamativo de todo es su posición respecto al mercado del arte y a la comercialización de su obra e imagen. Mike está retirado del mundo artístico y vive como mecánico de trenes diesel, parece que le cogió gusto al medio que le sirvió para trasladarse como polizón por 46 estados americanos. Pero además y tal como hicieron esos primero viajeros allá por los años 20 del siglo pasado, se traslada de domicilio buscándose la vida. En la actualidad reside en una localidad californiana en la que la abundancia de trenes le permite trabajar, según sus propias palabras.
 

Información práctica:

Sala Municipal de Exposiciones de San Benito
De martes a domingo de 12 a 14  y de 18:30 a 21:30 h.
Hasta el 7 de abril.


lunes, 29 de febrero de 2016

Rose Valland, la gran heroína del Arte.



                          

Que el Arte ha despertado el afán del hombre por poseer no es nada nuevo,  pero quizá la forma de rapiña más desmesurada vino de la mano de Hitler y de sus dirigentes en la época de la Alemania nazi, durante la Segunda Guerra Mundial. Pretendía con la incautación de un sinfín de obras, crear un Museo a gran escala en Linz, su ciudad natal. Hitler durante años y antes de convertirse en  líder del nacionalsocialismo, había intentado ingresar en la Academia de Bellas Artes  de Viena con el fin de enfocar su carrera artística hacia la pintura. Jamás lo logró, pero a pesar de ello siempre se creyó un buen artista. Para algunos historiadores del Arte el intento fallido de convertirse en artista le empujo a crear su propio museo, confiando la confiscación de las obras más destacadas del Arte occidental a Hermann Goering y a marchantes como Hildebrand Gurlitt. Sus objetivos fueron las colecciones de arte de familias judías y comunistas de marchantes y galeristas de los países ocupados. Desde 1933 hasta 1945 Goering localizó y saqueó un número incalculable de obras de todos los tiempos, incluso de aquellas que denominaban como “arte degenerado” las cuales correspondían a artistas como Kandisnky o Paul Klee,  todas ellas pertenecientes al arte Moderno y abstracto que definía como “procedente del perverso espíritu judío o bolchevique “. El estilo pictórico que practicaba Hitler estaba más en consonancia con el realismo, por ese motivo la Academia rechazó su ingreso. La venganza hacia el Arte Moderno se materializaría años más tarde en la exposición de arte “degenerado”, en la que algunos de los cuadros fueron colgados torcidos como forma de humillación.


Obra hecha por Adolf Hitler (1914)
Cartel publicitario de la Exposición de "Arte degenerado"
(1937)
 








Frente al saqueo constante y sistemático de Museos y colecciones llevado a cabo por los dirigentes nazis,  en 1943 el presidente Franklin D. Roosevelt crea una comisión de salvamento de monumentos y obras de arte en zonas de guerra, nacen los Monuments Men. Con éste nombre se conoció a los integrantes de la sección conocida como la  MFAA (Monuments and Fine Arts and Archives), del ejército aliado. Formado por los Conservadores de los Museos de Boston y del MET, un escultor, un arquitecto, un arqueólogo y un coreógrafo.  Junto a ellos el esfuerzo de muchos otros, tanto mujeres como hombres, que a pesar de no pertenecer a la división colaboraron con los aliados para poner a buen recaudo y recuperar las miles de piezas artísticas que estaban robando los secuaces hitlerianos. Ese es el caso de Rose Valland, una gran mujer que consiguió ganarse la confianza de los saqueadores debido a su carácter tímido y recatado y a sus conocimientos artísticos.

Monuments Men
 
Cuando los ejércitos hitlerianos entraron en París en 1940 tomaron como centro de operaciones el Museo de Arte de Jeu de Paume, en el que iban guardando  todas las obras que incautaban y desde donde salían camino a Alemania. Allí trabajaba Rose Valland, encargada de la seguridad de las colecciones. Debido a su carácter reservado los alemanes jamás sospecharon que además era colaboradora de la resistencia francesa. Rose fingió no entender el alemán y durante el tiempo que tuvieron tomado el museo como centro de operaciones, ella sola fue capaz de llevar un registro minucioso y preciso de cada una de las obras, los muebles o las joyas, que iban pasando ante sus ojos, tanto escrito como visual. Pero Rose no sólo realizó esa labor, antes de que el ejército de Hitler llegara, se dedicó a esconder en los subterráneos del Museo en el que trabajaba, las obras más destacadas, poniéndolas a salvo de los saqueadores, e incluso envió otras a Chambord. Por las manos de Rose pasaron las mejores obras de arte que iban saqueando pero al mismo tiempo se involucraba cada vez más en la protección de esas obras, incluso llegó a aprender  alemán para saber más de aquellas conversaciones que tenían dentro de los muros del Jeu de Paume. Anotaba  absolutamente todo lo que escuchaba, leía la documentación que llegaba enterándose así que iba a pasar con aquellas obras que llegaban y salían del Museo, hacia donde viajaban, incluso se llevaba a casa los documentos para copiarla, devolviéndola al día siguiente para no ser descubierta. De todo lo que oía y escribía daba cumplida cuenta tanto a la Dirección General de Museos,  como a la Resistencia y a los aliados. Actuó como una verdadera espía a favor del Arte. Al principio las informaciones eran las normales de traslados, pero a medida que la guerra avanzaba, esas informaciones ganaban en interés. Cuando Hitler y los suyos se dieron cuenta que perderían la guerra se plantearon la destrucción de las obras fruto de la rapiña, esa información llegó a Rose pasando  a la acción. Informó adecuadamente a sus contactos de los lugares, las fechas, obras y escondites. Toda la documentación que guardaba en su casa sirvió para interceptar el último tren que salió de París repleto de obras y evitar que los aliados destruyesen los lugares a los que se habían trasladado las obras. Su trabajo no sólo se limitó a un trabajo de oficina, cuando París fue liberada se trasladó a Alemania para tomar parte activa en la recuperación de lo robado, como una más de los Monuments Men. En 1952 fue nombrada Conservadora de los Museos Nacionales. 60.000 obras se recuperaron gracias a su inmensa labor.
Museo de Arte Jeu de Paume.

 

 
 

"El arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas" (Marcel Duchamp)