miércoles, 28 de junio de 2017

Марина Абрамовић: el soldado del arte.



Cuando los dadaístas como Hugo Ball, Tristán Tzara y otros poetas y artistas plásticos comenzaron a mezclar poesía, con representaciones teatrales y actitudes irreverentes, haciendo nacer la Performance, nunca imaginaron que llegaría a los límites expuestos por Marina Abramovic, en donde la brutalidad se hace patente. Pero hay algo que les une. Ambos, el Dadaísmo y Abramovic, usaron las acciones de performance como una forma de revelarse. En el caso de los Dadaístas, su rebeldía tenía como origen y destino a la sociedad, una sociedad bárbara y cruel que había acabado con los avances de la Modernidad debido al desencadenamiento de la Gran Guerra (recordemos que excepto el Futurismo, el resto de estilos y movimientos de Vanguardia rechazan abiertamente el belicismo). Marina Abramovic también se revelaba contra una sociedad represiva y también contra una situación política: la de su Belgrado natal en el período de posguerra que sucede a la 2ª Guerra Mundial. Como vemos ambos, surgen en momentos muy concretos y decisivos en la historia del mundo, para ella también era una forma de mostrar el desacuerdo con la rigidez en su educación, proveniente de unos padres guerrilleros, laureados en la época de Tito. Su padre fue general y a su madre la hicieron directora del Museo de Arte de la Revolución. Sus progenitores, como Marina apunta, sin ningún tipo de elogio, fueron considerados héroes nacionales. Quizá para otros hubiese sido motivo de orgullo, para Marina no. Incluso recuerda como el museo del que era su madre directora, un cargo que califica de sumamente político, era visitado por todos los dirigentes extranjeros. Junto a obras enmarcadas dentro del realismo socialista, un estilo muy habitual en este tipo de regímenes políticos, se exponían Kaláshnikov, lo que califica como "algo realmente odioso". Si esto pudo suponer un trauma, también lo fue el abandono por su padre cuando contaba con 17 años.
Marina Abramovic nace en Belgrado (1946) y muy pronto se sentirá interesada por las performance como medio estético y plástico de expresión y de purificación, un rito que tenía como objetivo liberarla de su pasado. Y como los cofrades que se flagelan para a través del dolor limpiar sus pecados, las performance de Marina tendrán ese punto: el del dolor, no solo la provocación como hicieron los dadaístas y otros artistas.  
Las performances de la serbia, evolucionarán tocando temas tratados ampliamente a lo largo de la historia del arte. Temas como los que tienen que ver con la trascendentalidad de la vida a través de la muerte y del paso del tiempo; o los límites entre lo consciente y lo inconsciente, tan tratado por los surrealistas. El dolor también aparece en la serie “Rythm” realizada durante los años 70. Marina ponía a prueba al público, para bucear en los sentimientos más políticamente correctos y en los más profundos, insospechados y crueles. ¿Qué haríais vosotros si os ofreciesen objetos tan diversos como un perfume, un lapicero o una pistola cargada, en la libre elección de utilizarlos contra alguien? Seguramente por nuestra educación, y quiero creer evolución, elegiríamos aquellos menos agresivos y quizá más poéticos. Marina debió de creer eso también, en la bondad de la humanidad (aunque ella venía de un ámbito nada agradable), pero se equivocó y como ella llegó a afirmar se sintió agredida y atacada, no sólo físicamente. La rasgaron la ropa, la clavaron espinas de una rosa e incluso alguien la apuntó directamente a la cabeza con la pistola…Como explicó en su momento, la violencia es inherente al ser humano. 

A partir de los años 90 con “Transitory objects”, introdujo en sus obras piedras preciosas, huesos o incluso serpientes. En “Dragon head” la artista se sienta entre estos animales hambrientos (llevaban más de dos semanas sin comer) inmóvil dejaba que se deslizasen entre ella. Una forma más de crear experiencias y significados, el que aporta la serpiente unida a lo femenino. Por ejemplo… aquella que ofreció a Eva la manzana del único árbol que los dos habitantes del Paraíso no podían comer.  

"Dragon head" (1990-4)
Importante en su vida será la aparición de Ulay, un fotógrafo que se convertirá en su compañero de performance. Después de convivir más de 10 años y de muchos otros tantos sin haber vuelto a tener contacto, en 2010 Ulay (Uwe Laysiepen) reaparece en medio de una performance, que Marina estaba desarrollando en el MOMA. Ella estaba sentada en un lateral de una mesa, mientras que la silla de enfrente estaba vacía, silla que podía ser ocupada por cualquiera de los visitantes del museo. Ella mantenía los ojos cerrados hasta que alguien ocupaba la silla, al hacerlo, abría sus ojos y ambos mantenían la mirada. Pero una de las veces cuando abre sus ojos a quien ve enfrente no es un visitante cualquiera, era él, Ulay, su amante durante muchos años. Los ojos de una impactada e inexpresiva, hasta ese momento, Marina, se empañaron. La emoción embargó a una mujer que en todas sus performances se mostraba fría. El momento mágico y tenso de mantener la mirada de unos ojos que se meten en otros que jamás han sido vistos con anterioridad, se convierte, en este caso, en un momento mágico del que emana ternura y amor. Mientras Ulay no cambia la posición, ni casi el gesto, Marina le extiende las manos, se tocan por un instante y vueltos a la posición inicial él se levanta y se va. “The artist is present”. La performance se desarrolló en un periodo de 700 horas, 8 horas cada día mientras el Museo permanecía abierto.

"The artist is present"(2010)
Veintitrés años antes, cuando el amor se convirtió en desamor, ambos acordaron ir hasta la Muralla China, cada uno empezaría a recorrerla desde un extremo y al encontrarse se fundirían en un abrazo para después separase y no volverse a ver. Haciendo así del desamor una performance más, de una forma de vida, una expresión… “The lovers” (1988). 

"The lovers"(1988)
En este tipo de manifestaciones el cuerpo es parte fundamental, es el lienzo, el metal, la madera, o el espacio que crea y muestra el concepto, es el campo de experimentación. El arte contemporáneo es conceptual, y en eso reside la genialidad y la importancia de la contemporaneidad. A través de la performance, el concepto toma su más amplio sentido y enriquece los diferentes modos de expresión. Por eso Marina introduce el juego de la mente. Parte fundamental también es el público, y en el caso de Abramovic un público activo, podíamos decir que ellos serían las pinceladas o la gubia que termina de completar el significado, o mejor, que da el significado a la obra. Una obra efímera, aunque queda recogida en los vídeos, y la idea de lo efímero, del momento en el que vives esa acción también aporta significado: el del impulso y la tensión, tanto de los participantes como de los espectadores. Adrenalina en estado puro. Marina nos favorece algo que muchos buscamos: las nuevas experiencias que nos lleven al límite mental y corporal. Significado también aporta el espacio en el que se desenvuelve la performance, son diáfanos, vacíos de contenido, ya que este le aporta la acción misma, y blancos lo cual se asocia también con lo nítido y con la concentración del momento. A los blancos se unen  los rojos y/o negros, colores con los cuales suele vestir la artista. Pero alguna de estas performances, tienen banda sonora, la que forman los sonidos guturales, voces y chillidos que son parte inherente de algunas de ellas.
Como vemos Abramovic busca conocer la humanidad a través de sus performance, evoluciona, explora los límites desconocidos del hombre pero ella misma también se pone a prueba. Si su obra es reflexiva, muy personal y perturbadora, no menos lo son sus declaraciones sobre el amor y los hijos. Quizá por ello otra de sus acciones consistió en dejarse apuntar al corazón por una flecha cuyo arco tensado portaba Ulay y ella sujetaba, guiando la flecha. "Rest Energy". Así mostraban la confianza del uno en el otro ya que ambos tenían que imprimir fuerza para que la flecha no se lanzara.

"Rest Energy" (1980)
Ella, la más activa de todos los artistas de performance de los años 70, se define como la “abuela del performance” o el “soldado del arte”, ha recibido numerosos premios a lo largo de su dilatada carrera, como el de mejor artista en la Bienal de Venecia o el de la Asociación de Críticos españoles.
La niña alta, de nariz grande, retraída y llena de complejos hoy es una mujer madura, a la que la encanta su nariz, inteligente, sabia y creativa que lega al mundo del Arte una forma nueva de creación que conlleva la implicación.
Y yo, como siempre os invito a que descubráis a Marina Abramovic, su obra impactante, rupturista, polémica pero enormemente significativa y atrayente.
Para que luego digan que el Arte Contemporáneo no es interesante...

lunes, 29 de mayo de 2017

Francesca Woodman

Hoy os vengo a hablar de Francesca Woodman, una fotógrafa, a la que en la actualidad, se la considera de culto. Francesca, llamada así, por el gusto que sus padres profesaban por la península itálica donde pasaban los veranos provenientes de su Colorado natal, nació en una familia de artistas. Su madre Betty se dedicaba a la cerámica y a la escultura, su padre George, a la pintura yfotografía y su hermano al videoarte. Sus padres, asiduos a museos y galerías, dejaban vagar por sus pasillos a los dos hermanos, Francesca se sentaba frente a las obras tomando en su cuaderno apuntes de las mismas. Viviendo en este entorno familiar y también físico (crecerá rodeada del paisaje y la arquitectura de la Toscana y de Roma, donde estudiará, frecuentando la librería Maldoror, y aficionándose a la lectura de novelas góticas) Francesca desarrollarà un sentido y una sensibilidad especial para la producción artística en muchas de sus facetas que materializará a través de su Yashica. Aunque para ella, era más importante el proceso que el resultado final.





Su obra se compone de diferentes influencias: del Surrealismo tomará la idea de lo que es y  a la vez no es, de la doble lectura, la ulizacin de objetos como los espejos, donde el reflejo de otra parte de ella misma nos hace plantearnos si estamos en un sueño y donde lo consciente se confunde con lo inconsciente, mostrándonos ambiguas dualidades, dualidades que desaparecen como esfumándose. También lo misterioso, en forma de barridos que hacen desaparecer partes del cuerpo o de la ropa; de la literatura gótica la aparición de interiores ruinosos, como metáfora del abandono del alma que ella en ocasiones sufría y la fragilidad de su psique; del movimiento simbolista toma a la femme fatal, que se reviste a su vez de inseguridades y temores, de una mujer no valorada física y profesionalmente. Su obra nos da las claves de su vida, ya que románticamente Francesca no tendrá suerte, siendo abandonada por su novio y desencadenando un final precipitado. Pero el rechazo que mas sintió esta joven fue el profesional. A pesar de crear una fotografía impactante y personal donde daba un giro a movimientos de sobra conocidos, su obra era rechazada y para sobrevivir posaba desnuda para pintores y trabajaba de asistente para un fotógrafo. La idea de la desnudez también aparece en su obra, quizá debido a ese trabajo adquirió la idea de que la desnudez corporal solo es eso, no implica que el mundo sepa más de tí porque te vea sin ropa, lo importante es que la espiritual no se produzca a través del cuerpo. Francesca era su propia modelo, según ella porque "yo siempre estoy disponible". En ocasiones hacia desaparecer sus formas desnudas detrás de un cristal, de un papel o de un plato, así como su rostro que tan pronto ocultaba con su cabello o por el contrario nos miraba inquisitivamente como intentando buscar repuestas a sus preguntas. Su obra es una búsqueda de las cosas que componen la vida y que llenan el espacio que nos rodea, así busca la relación entre la corporeidad y el espacio donde las tres dimensiones de la realidad se mezclan con las dos de la imagen fotográfica. Un espacio que en ocasiones lo engulle todo haciéndonos sentir pequeños. Así debió sentirse ella, aunque quién la conoció hablaba de una mujer carismática, teatral y fuerte más de lo que en sus imágenes podría apreciarse o quizá ¿sus imágenes están leídas con las letras cambiadas debido a su final? Francesca era un joven pura y así nos lo hace saber a través de los lirios blancos y virginales que aparecen acompañándola en alguna de sus imágenes o el cisne que hace referencia al espíritu y de nuevo a la pureza, el cual se deja acariciar tal como hizo Zeus convertido en este bello animal, para conquistar o engañar a la joven Leda y poseerla.


En su obra también un juega con la idea del happening (Performance Art) que se habían visto influenciados por el Surrealismo de André Bretón, donde juega un papel importante la improvisación y sobre todo la provocación. Pero también tiene influencias de artistas concretos como Duane Michals o Deborah Tuberville.

Su archivo está compuesto por más de 10.000 negativos, no se sabe exactamente cuantas copias existen ya que Francesca enviaba sus fotografías como si fuesen postales a sus amigos y familiares. Pero en las múltiples imágenes conservadas se muestran las características y los recursos que la caracterizan: imágenes tristes y nostálgicas en interiores desvencijados y ruinosos habitados por su cuerpo muchas veces desnudo, une ideas y objetos creando metáforas de la fragilidad que la acompañaba. Su obra se convierte en conceptual. Su eco se dejará sentir ya que influirá en artistas posteriores posteriores como Cindy Sherman y en la fotografía de moda. 

Con 13 años comienza a fotografiar; con 18 y tras completar su formación destacando por encima de sus compañeros, realiza su primera exposición; con 22, un 19 de enero de 1981, después de que la robasen la bicicleta y recibiese una carta en la cual la denegaban una beca, Francesca Woodman salta desde la azotea de su piso en Nueva York. Su cara quedaba desfigurada como un guiño irónico a su vida y obra donde en ocasiones trataba de ocultarla. Francesca Woodman moría y su obra comenzaba a valorarse en relación a este hecho.

" Mi vida en este punto es como un sedimento muy viejo en una taza de café y preferiría morir joven dejando varias realizaciones, en vez de ir borrando atropelladamente todas estas cosas delicadas..."


domingo, 19 de marzo de 2017

Obra Gráfica+ Reproductibilidad= Originalidad


Suite 156: Degas, celestina y tres chicas, una de ellas con cuatro senos
 (Pablo Picasso)
¿Cuándo consideramos que una obra de arte es original? Quizá...¿tiene que ver con el diseño previo realizado por el artista o por el contrario tiene más que ver con el resultado final? Estas y otras preguntas se nos pueden plantear cuando nos ponemos delante de una obra gráfica, y más en concreto, si es grabado o si está relacionado con las nuevas tecnologías. La respuesta no es única y ninguna de las que demos probablemente sea errónea, ya que han ido variando a lo largo del tiempo. Cuando en los años 60 tras el Congreso Internacional de Artistas, celebrado en Viena se establecen las normas a seguir para asegurar la autenticidad de los grabados, una de ellas relacionaba directamente la originalidad con el diseño por parte del artista. Pero en esos mismos años, Andy Warhol está triunfando con la serie "Flowers" o con las imágenes icónicas de Marilyn Monroe que parten, en este último caso, de las fotografías que Earl Moran tomó de la actriz, para la película Niágara. En este caso ¿podemos también considerarlo original? Seguramente la respuesta sea sí, ya que la idea, el proceso de elaboración hasta obtener el resultado que vemos si parte del artista. Pero... otro ejemplo: Damien Hirst. Coleccionista, empresario y artista, o al menos así se considera él, desde hace unos años lleva realizando la serie "Spot Paintings", formada por infinitos puntos de diferentes colores. El problema que plantea esta y otras obras, es que él no toma parte en ningún momento en el proceso de producción, serán sus ayudantes los que elaboren las obras. Cumple así su máxima de "no hacer nada". Sus obras se venden por precios astronómicos, pero su participación en ellas es casi inexistente, además de que se le acusa de copiar otras obras. Hirst se defiende diciendo que el concepto es suyo, por lo tanto la producción también es suya. Y plantea la siguiente duda ¿por qué no ponen en duda el trabajo de los arquitectos, cuando ellos tampoco realizan el edificio?

Todas estas preguntas que nos surgen, tienen que ver con un concepto: la reproductibilidad de la obra gráfica, o dicho de otra manera, la capacidad de poder multiplicarse. Una característica propia de este tipo de obras y que fue ensalzada por los artistas de las vanguardias históricas y elemento primordial y destacable para artistas como Victor Vasarely. Pero que sea múltiple no lleva aparejado que esa reproductibilidad tenga que ser ilimitada. Volviendo a las normas que se establecen en la década de los 60 del siglo pasado, la plancha una vez utilizada debería de ser rayada para evitar que se siguiesen tirando series de forma incontrolada. Pero además, para asegurar la autenticidad y la limitación, cada obra llevará una fracción numérica donde los números indicarán el lugar que ocupa la estampa en la serie y el total de estampas que se han tirado de esa serie.

Víctor Vasarely  (Op-Art)

Con Picasso, Paul Klee, Joan Miró o Marc Chagall asistimos a una verdadera revolución en la experimentación en cuanto a las técnicas y también a la ruptura no sólo del lenguaje mas clasicista y formal sino también a los límites que hasta entonces se imponían en las Bellas Artes, con ellos el grabado se convirtió en un equivalente, en cuanto a valoración, a la pintura. Y gracias a ellos y también con anterioridad a los impresionistas, que empezaron a  utilizar la litografía con fines estéticos e introducir el color, la obra gráfica pasó de ser considerada un arte menor a tener independencia y convertirse en la técnica preferida por los artistas que revolucionaron el mundo del arte. La estampa era democrática y también rebelde, ya que por un lado podía ser adquirida por todos y por otro lado a través de ella, se tocaban temas que se convirtieron en crónica de una época, alejándose de un arte oficial figurativo que imponía dónde, cómo y cuando. En España con las tardías 2ª Vanguardias, encabezadas por grupos como Dau al Set, Ladac o El Paso, así como Estampa Popular o Equipo Crónica se avanza hacia la renovación del arte y la valoración de la estampa. Esta forma de hacer que hunde sus raíces en tiempos pretéritos, fueron los Sumerios los primeros en utilizar piedras talladas que al rodar sobre la arcilla fresca dejaban su impronta.

Homenaje a Julio González (Rafael Canogar)

Hasta el 16 de abril en la SME del Museo de la Pasión (Valladolid), tenéis la oportunidad de recorrer la historia de la obra gráfica desde 1945, momento en que se busca la identidad de éstas técnicas y se aboga por la democracia en el arte. Una exposición con ejemplos muy destacables e ilustradores de ese cambio. Desde Picasso a Damien Hirst pasando por Rafael Canogar, Jaume Plensa o Andy Warhol. Los movimientos y grupos más destacados de ese momento y hasta la actualidad están representados: grupo CoBRA, el movimiento Fluxus a través de Joseph Beuys, el Op Art que encabeza Victor Vasarely... Una expo para acercarse a técnicas rechazadas por prejuicios que hacen que valoremos lo original cuando va unido a la obra única y singular.

Marilyn Monroe (Andy Warhol)


La exposición se puede abordar desde diferentes perspectivas pero sobre todo prima la didáctica, ya que existen paneles explicativos a lo largo del recorrido que marcan cada momento y separan cada grupo de obras. Estética, ya que una de las finalidades del arte es el disfrute; pero también documental ya que nos acerca a movimientos y protagonistas de la Historia del Arte. La circulación es fácil, cómoda y apropiada para este caso. Cuando se diseña una exposición hay que tener en cuenta el recorrido que el visitante tiene que seguir para disfrutar de la experiencia y para que el mensaje llegue. Un recorrido arterial, en el que las obras colocadas a ambos lados de las paredes permiten un espacio diáfano además de guiarnos en nuestra visita. Como siempre, hecho de menos un montaje un poco más llamativo, aunque como he dicho el recorrido es claro y la sala impone y condiciona la disposición de las obras. Pero para diferenciar los diferentes momentos en el desarrollo de la obra gráfica, quizá si se podía haber utilizado otro tipo de montaje. Por ejemplo, una diferenciación lumínica; así las obras de la triada Picasso, Miró y Dalí junto con las de Chagall, por ser los artistas que empiezan a dar importancia a la obra gráfica y representantes de las primeras vanguardias, podían iluminarse con una luz más tenue resaltando así el inicio y el papel destacado que tuvieron.

Una buena ocasión para hacer un recorrido por la evolución y las ideas de los que hicieron de la obra gráfica una obra de arte más.


Información práctica:
Sala Municipal de Exposiciones Museo de La Pasión
De martes a domingo de 12 a 14  y de 18:30 a 21:30 h.
Hasta el 16 de abril de 2017






lunes, 30 de enero de 2017

José Zorrilla: su rostro en las letras.


Hace unos días, la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, ha inaugurado la exposición "José Zorrilla y el rostro de las letras", Una exposición que podemos ver en la Sala Municipal de Exposiciones de Las Francesas, organizada por Acción Cultural Española y la Real Academia de la Lengua. La exposición itinerante, fue creada en el 2014 para rendir homenaje a los 300 años de vida de la Real Academia Española, aunque a nuestra ciudad llegue ligeramente modificada, para celebrar los 200 años del nacimiento de José Zorrilla en este 2017. Las exposiciones itinerantes, son una tipología de exposiciones temporales que permiten de una manera más económica, crear una muestra ya que los gastos se suelen compartir entre todas aquellas instituciones, centros de arte, museos etc  interesadas en mostrarlas en los espacios de su ciudad. Pero además permite verse en diferentes lugares por un mayor número de público. No todo son ventajas, ya que la conservación y seguridad de las piezas puede verse comprometida.

"El rostro de las letras" hace alusión a dos tendencias: la fotográfica y la literaria y la unión de ambas a través de los rostros y poses de los representantes de nuestra cultura y de aquellos que les inmortalizaron. Así podemos bucear en el nacimiento de la fotografía, desde los primeros daguerrotipos hasta la primera mitad del s.XX cuando empieza a desarrollarse la prensa ilustrada a través de nuestros grandes literatos del Romanticismo hasta la Generación de 1914: desde José Zorrilla hasta Unamuno, pasando por Rosalía de Castro o Pío Baroja. Grandes nombres que nos han legado un inmenso patrimonio literario y de pensamiento.

Nada más entrar en la sala nos encontramos con una reproducción del gran lienzo de Antonio María Esquivel, y digo gran, porque su tamaño es considerable 114 x 217 cm mide el original y su reproducción. A pesar de que la expo trata de la fotografía, esta obra tiene que estar presente, ya que es el mejor testimonio del ambiente cultural en el que vivió su pintor y por lo tanto, considerado "el mayor testimonio gráfico del ambiente intelectual bajo el reinado de Isabel II". Pero también porque la pintura se convierte en la precursora de la nueva técnica fotográfica, gracias al liberalismo económico y a la revolución industrial. El espacio central, de esta reunión ficticia lo ocupa un jovencísimo José Zorrilla, por algo el cuadro se titula "Los poetas contemporáneos. Una lectura de Zorrilla en el estudio del pintor" (1846).


El vate vallisoletano aparece en varias imágenes fotográficas más ¡por algo es el protagonista de la muestra! aunque ya de reducidas dimensiones y en la mayoría de los casos con los brazos cruzados. Imágenes en la que le vemos fotografiado en los jardines de la casa en la que nació y vivió su primera infancia, ubicada en el C /de la Ceniza, hoy Fray Luis de Granada, en Valladolid. Una imagen dedicada a la  Duquesa Ángela de Medinaceli, destacada mujer de la sociedad madrileña de mediados del S.XIX a cuyas tertulias José Zorrilla era asiduo. A estas reuniones solo asistían hombres ya que no quería que las mujeres distrayesen las intelectuales conversaciones. En el recorrido también encontramos una especie de collage-mosaico de algunos de los miembros de la Academia de la Lengua entre los que él se encuentra. Como curiosidad, nuestro escritor fue nombrado por dos veces académico. La primera en 1848 la cual quedó sin efecto y la segunda en 1882. Si raro fue que por dos veces le nombraran miembro, no menos extraño es que 3 años después ingresase en ella con un discurso en  versos endecasílabos que se constituyó como una especie de "autobiografía y autorretrato poético". La fotografía nos dió la capacidad de plasmar y perpetuar en el tiempo y para la eternidad momentos claves de nuestras vidas convirtiéndose en el mejor testimonio documental. Y como documento nos sirve para recordar el momento en el que José Zorrilla, nuestro protagonista, asiste a su coronación como Poeta Nacional, promovida por el Liceo Artístico de Granada como agradecimiento al poema inacabado "Granada, la leyenda de Al Hamar", además de por otros fines sociales, culturales, económicos y nacionales, ya que fue el poeta que mejor transmitió los valores patrióticos. La imagen tiene como escenario el Patio de los Leones de la Alhambra y en ella le vemos rodeado de algunas de las personas que asistirían a su coronación en junio de 1889 en el Palacio de Carlos V. Fue tomada por Rafael Garzón (1863-1923) fotógrafo oficial de Alfonso XIII durante el viaje que realizó a Granada. Utilizó la imagen impresa para difundir, de una forma un tanto pintoresca, como hicieron los pintores románticos, los edificios monumentales, las calles y escenas costumbristas andaluzas en forma de postales, potenciando así la incipiente faceta turística de nuestro país que el mismo rey había impulsado creando la Comisaría Regia de Turismo, al frente de la cual, colocó al vallisoletano Benigno De la Vega Inclán, creador de diferentes casas museos, entre ellos, la Casa Cervantes.


"José Zorrilla en el Patio de los Leones" (Rafael Garzón-1889)

Junto a las fotografías hay postales, folletos, álbumes y ejemplares de las primeras revistas en las que aparecen los "rostros de las letras". La exposición dividida en 5 capítulos se completa con la proyección, en la parte del coro, del audiovisual "Cementerio de almas". Este cortometraje muestra no solo las imágenes de los protagonistas de la exposición sino también registros sonoros de las voces de Valle- Inclán, Unamuno o Juan Ramón Jiménez entre otros, así como filmaciones cinematográficas.

No sé si como homenaje a nuestro ilustre vecino es lo más apropiado, quizá no, pero como exposición que indaga y nos muestra aquellas primeras épocas de la fotografía y de los fotógrafos que hicieron posible el nacimiento y avance de ésta nueva técnica artística y la relación que se establece con nuestros escritores y pensadores, es muy adecuada.


Información práctica:
Sala Municipal de Exposiciones de Las Francesas
De martes a domingo de 12 a 14  y de 18:30 a 21:30 h.
Hasta el 26 de febrero de 2017


martes, 3 de enero de 2017

El caos de Pablo Genovés

Romántico porque conecta con la categoría estética de lo sublime y barroco por utilizar una iluminación que busca el contraste y pone el acento en aquello que quiere fijar en la mente del espectador. Con éstos dos términos podemos definir, no tanto al artista, sino más bien la fotografía de Pablo Genovés. Obras que podemos contemplar en la Sala Municipal de San Benito (Valladolid) hasta el 12 de febrero. La exposición "Pablo Genovés. Cronologías y Precipitados", se hace eco de las 3 últimas series de este madrileño, afincado en Berlín. Hijo de Juan Genovés, pintor comprometido durante la época de la transición y del cuál tomará el gusto por el arte y especialmente por la fotografía, ya que él realizaba las imágenes que posteriormente su padre utilizaría como base de sus pinturas.

Las tres series son correlativas: Precipitados, Cronología del ruido y Antropoceno, sin una no podíamos entender las otras. En Precipitados (2008-2016), Genovés utiliza un mar embravecido para arremeter contra las estructuras arquitectónicas que forman nuestras raíces y nuestro pasado cultural: museos, bibliotecas, teatros, pero también palacios que nos hablan de las estructuras sociales. Su obra es una metáfora de la caída de todo un sistema anclado, en tiempos pretéritos. Las olas,  representan los cambios y por eso están enfurecidas y embaten con fuerza contra los armazones, las ideas y formas de pensamiento, que las rodean. Armazones que, de momento, soportan dichos cambios. Estamos en una época de caos en todos los sentidos: culturales, de educación, climáticos, políticos, el mundo como le hemos heredado ya no tiene sentido en una sociedad altamente globalizada, tecnológica pero también independiente. Sabemos de donde venimos pero ¿hacia dónde vamos?... Viendo la exposición me vino a la cabeza, como seguramente os suceda a vosotros, otras olas "famosas", concretamente la de Hokusai "La gran ola". Los significados son totalmente diferentes, en occidente, además de ser un recurso habitual durante la 2ª mitad del S.XIX, en la obra de Genovés es símbolo de destrucción. En cambio para el artista japonés Hokusai, representa el yang, el ying sería el vacío que tiene enfrente de ella y juntos, forman ese símbolo mágico que representa la armonía. Las dos partes el blanco y el negro, el vacío y la ola son dos energías que aunque opuestas se necesitan, en occidente no entendemos el concepto de vacío en el arte. Un mismo elemento pero con significados contrapuestos.

"La última biblioteca" (Serie Precipitados)

Si ésta primera serie, que aún sigue realizándose, nos habla del momento en el que esas transformaciones se están llevando a cabo, Cronología del Ruido(2011-2012), en cambio, nos muestra el paisaje desolado lleno de elementos fabriles que se adueñan de los edificios barrocos. En la serie anterior la naturaleza era la protagonista, en Cronología será el hombre, ya que es él el que ha operado todos estos cambios. Curiosamente el ser humano no estará presente en ninguna de las imágenes, ni siquiera de una forma presencial como nos acostumbró el Romanticismo, donde contemplaba la inmensidad de una naturaleza desbordada. Pero implícitamente está, ya que es él sufrirá y al mismo tiempo será el causante de las alteraciones. Pablo genovés no utiliza la figura humana ya que quiere que el espectador sea el último superviviente y así su obra, que plantea una pregunta abierta, se convierte en reflexiva.
"El Museo" (Serie Cronología del Ruido)

Y por último Antropoceno (2012-2014), en la cuál las ramas y los árboles desprovistos de sus hojas, dentro de paisajes en los que mezcla la pesadilla y lo onírico trepan por las mismas estructuras antes descritas, es el fín. Antropoceno hace referencia a la nueva denominación que algunos científicos, quieren utilizar para definir la era geológica en la que nos encontramos y dar así por finalizada la del Holoceno. El motivo de tal cambio es que si durante el Holoceno, debido al fin de las glaciaciones y la llegada de un clima benigno, pudo darse la vida en la tierra, desde 1950 estamos asistiendo, debido a las contaminaciones de todo tipo y a la deforestación,  a un proceso inverso, en el que el hombre está cambiando el rtimo del planeta. Esto es lo que Genovés intenta transmitirnos. En la obra "Lancret", utiliza parte del lienzo del artista rococó Nicolás Lancret (1690-1743), el cual, recreó los paisajes galantes tan propios de la última fase del Barroco donde una burguesía frívola juega ajena al mundo que les rodea. Priman los colores pasteles tan en consonancia con una vida plácida alejada de preocupaciones. Pero vemos como ese estilo de vida se ve amenazado por unas gruesas y tupidas raíces que ascienden para acabar con el orden establecido. Un contraste muy propio de la fotografía de nuestro artista: belleza y desolación. Pero del caos no tiene por que nacer algo horrible, sino que, como decía el gran arquitecto organicista Frank Lloyd Wright: "Orden a partir del caos".

"Lancret" (Serie Antropoceno)

Sus imágenes nos acercan a la belleza de las mismas, pero su propósito no es solo estético, lo que subyace detrás, el mensaje, es lo que importa,  estaríamos frente a una obra conceptual. Por lo tanto Pablo Genovés reúne en sus fotografías, el conceptualismo, la reflexión, el contraste, la ambigüedad o el impacto visual en obras de gran formato. Los títulos son muy ilustradores de lo que estamos viendo y de lo que está por venir, siempre dentro de la metáfora que supone su obra.

Como técnica, hereda de los dadaístas berlineses de los años 20 del siglo pasado, el fotomontaje. Conjuga en una sola fotografía dos imágenes: una, la de los edificios históricos, provenientes de postales de principios del S.XX compradas en los mercadillos berlineses, las cuáles además de la propia imagen nos trasmiten la energía de todas las personas por las que han pasado y otras las imágenes de las olas, de los elementos fabriles y de las ramas tomadas por él mismo. No utiliza filtros en la composición final, solo recorta y ensambla. La ficción y dotar de un nuevo significado a las imágenes sería el fin último de éste procedimiento. 

El gusto por el coleccionismo de estampas antiguas le proviene de Josep Renau, artista gráfico y gran defensor del Patrimonio durante la contienda bélica de 1936, desde su puesto de Director General de Bellas Artes. Además fue el encargado de viajar hasta París para encomendar a Pablo Picasso la realización de una obra que formase parte del Pabellón español de la Exposición Universal, ¿sabéis que obra realizó el malagueño? Como cartelista realizó en 1977 el cartel anunciador de SEMINCI de ese año, un cartel muy comentado por la afiliación política del autor. Una gran figura, la de Josep Renau, que habría que revalorizar y rescatar.

En este caso, nada que objetar respecto al montaje, una luz tenue que ilumina, como decía al principio solo aquello mas relevante y que acompaña perfectamente al significado de la obra. Una iluminación que aunque a priori parezca demasiado oscura, es cómoda visualmente. El propio artista se ha implicado en la realización del montaje, tal y como hace en todas las exposiciones dedicadas a su obra. 

Como siempre, os recomiendo que la veáis!!!


Información práctica:
Sala Municipal de Exposiciones de San Benito
De martes a domingo de 12 a 14  y de 18:30 a 21:30 h.
Hasta el 12 de febrero de 2017





lunes, 19 de diciembre de 2016

Rafael Pablos

La manzana de hoy trata de Rafael Pablos, un fotógrafo que bien merece, no un post en uno de los muchos blogs que sobre el arte y la cultura existen, sino una retrospectiva a gran escala, para que todos los aficionados al arte en general, puedan descubrir no solo su obra, sino también la humildad de este pequeño gran hombre. 

La caída de un amigo "Serie Puntas"

Sus fotografías son el resultado de la pasión por una técnica muy depurada que le lleva a construir no solo sus propias cámaras sino también a la fabricación de una ampliadora. Elige para su obra elementos cercanos y cotidianos, con los que juega para darles otro significado. Su obra se acerca al conceptualismo como podemos apreciar en la serie "Raíces" o "Puntas". Pero también a través de ellas se muestra deudor del Surrealismo de corte Metafísico, ya que con éstos pequeños útiles que el resto utilizaríamos para unir maderas, por ejemplo, Rafael construye paisajes lejanos, desolados, con árboles de sombras alargadas, taciturnos y enigmáticos que nos sitúan en la belleza de no estar en ninguna parte. Puntas que no solo son árboles, también amantes, mariposas o pájaros. Pero no solo juega con los objetos también lo hace con la sombra que proyectan y con el blanco y negro que crea contrastes e introduce los valores más dramáticos. En el caso de la serie "Raíces" juega con la yuxtaposición y repetición para crear movimiento y expectación ante lo que tenemos ante nuestros ojos, invitándonos a imaginar, como cuando vemos las nubes recortándose en el cielo, que figura nos puede estar mostrando el autor o simplemente dejarnos llevar por las formas retorcidas que se reproducen y pensar ¿cómo ha hecho esto?
Raices-15 "Serie Raíces" 2009
Junto a estas series tiene otras más reflexivas, íntimas y sentimentales como "Maternidad" o "Retratos" donde la técnica se convierte en la protagonista y su familia o incluso el mismo, en el medio a través del cual desarrollar su ciencia. 
Rafael Pablos "Serie Retratos"

Leonés de nacimiento y vallisoletano de adopción, Rafael Pablos comienza a tantear el mundo de la fotografía en los años 70 del siglo pasado, primero como socio de la Agrupación Fotográfica Vallisoletana. Años después decide construir sus propios materiales fotográficos empezando por la cámara diseñada siguiendo la cámara Linhof. Linhof comenzó a construir cámaras a las que adaptaban sus propios obturadores circulares, estas cámaras tenían la particularidad de que se podía disparar la fotografía tanto en horizontal como en vertical gracias a que la parte posterior de la cámara rotaba debido a que esta era cuadrada y estaba dotada de unos railes. Nace así una cámara de gran formato de fuelle plegable con la mejor calidad tanto en la técnica como en la óptica.  Y Rafael se lanzó a crear con sus propias manos una réplica de ésta famosa cámara con la cual ha realizado al serie "Raíces". A Francia viajaba para adquirir las lentes. 


Para mí este fotógrafo no es solo un captador de la imagen, es un artista en toda su expresión, ya que como hacia Leonardo construye todos los artilugios que usará en su experiencia artística. Un artista que os recomiendo. Si en alguna ocasión, tenéis la oportunidad de ver anunciada su obra en alguna exposición, no os lo penséis, entrad porque merece la pena. Y si tenéis la enorme suerte de dialogar con él, hacedlo, y os daréis cuenta de la humildad de este hombre cuando habla de su trabajo pero también de la pasión con la que hace maravillosas obras con las que poder disfrutar. El mundo del arte es muy injusto, ya que a veces da oportunidades a otros que se hacen llamar "artistas" y que no aportan nada nuevo, solo paneles de colores colocados unos detrás de otros y a los que quieren dotar de un significado en el que la línea, sería el elemento clave, pero que no convence a nadie, ni por la estética ni por la supuesta idea que subyace. En cambio a otros, cuyo trabajo está mas razonado y elaborado, donde además de lo visual aporta la novedad, se les va relegando a otros niveles.




viernes, 4 de noviembre de 2016

Recuerdos, fantasía y realidad en la obra de Paolo Ventura.

"War Souvenir"
"Hay que inyectarse cada día de fantasía para no morir de realidad", la frase le pertenece a Ray Bradbury, escritor norteamericano de obras como Gran Hermano, pero podía atribuírsela a Paolo Ventura, ya que sus imágenes beben de la fantasía que emana de los recuerdos y que cubre la realidad en la que vivimos inmersos, que como dice Ventura ya es "bastante aburrida".

"Homenaje a Saúl Steinberg" (Short Stories)

Paolo Ventura es un artista milanés que se marcha a Nueva York en busca de la inspiración que su trabajo como fotógrafo de moda, no le proporcionaba. Allí y tomando como recurso y fuente de inspiración un pequeño armario, comienza a dar forma a obras de arte que conjugaban el dibujo (donde plasma la idea, el concepto), la pintura y la fotografía. Obras que adoptan la forma de pequeños dioramas. Ventura se encarga de construirlo absolutamente todo: los decorados donde los pequeños muñecos (Barbie, Kent y muñecos de acción) cobran vida o la ropa que visten. Pero también compra en plataformas de Internet y en mercadillos el resto de objetos que necesitaba. Trabaja con la minuciosidad de un artesano, va al detalle, quizá porque en su primer trabajo como asistente de un fotógrafo, mientras estudiaba Bellas Artes en la Academia de Breda, se dedicó a fotografiar los pequeños objetos que había en el estudio. Los temas que plasma provienen de recuerdos. Recuerdos que están compuestos de nostalgia, fantasía y también una pizca de soledad, de esa soledad que se siente cuando evocamos otros tiempos. Los recuerdos le vienen de las historias que su abuela le contaba sobre la Italia fascista que vivió, de su padre, un gran narrador e ilustrador de cuentos, que amenizaba las veladas infantiles con historias. Pero también recuerdos propios de una niñez y adolescencia que pasó fuera de clase observando lo que pasaba en su ciudad y leyendo obras de Pasolini.


Sus obras se caracterizan por la creación de atmósferas, que como en el caso de la serie War Souvenir, nos recuerdan las películas de serie negra. Atmósfera que crea a partir de los juegos de luces. Luces que provienen de una lámpara de techo y también de las pequeñas lucecitas de Navidad con las que decoramos nuestros hogares y que a Paolo le proporciona tonalidades verdes y azuladas. Atmósferas que también nos trasladan, en esta serie, al Neorrealismo italiano, en donde las escenas eran filmadas en la calle para ganar más realismo pero también debido, a que los estudios de cine, habían sucumbido bajo las bombas de la 2ª Guerra Mundial. Paolo asimismo, nos sitúa en exteriores y añade a las fotografías un halo de imagen antigua que incorpora una capa más de realidad. Del realismo de esta serie, muy documentada pasamos a la fantasía, soledad e inquietud de Winter Stories, una serie de historias que nos trasladan al circo. En sus últimos 15 minutos de vida, el arlequín recuerda su pasado circense, quizá por ello las imágenes no trasmiten la alegría propia de este espectáculo, sino la nostalgia y cierta tristeza que está apoyada por un colorido plano, sin gradaciones tonales, muy tranquilo pero inquieto, a la manera de Antonio Donghi un pintor italiano del que Ventura se siente deudor. Nada tienen que ver con las pinturas que trataban el mismo tema de George Seurat. Viendo sus obras podemos encontrar en nuestra memoria visual, otros referentes como René Magritte, por el ambiente surrealista pero dentro de la cotidianeidad, diferente al onírico y automático practicado por Dalí; Edward Hooper por la evocación de la soledad y cierto desarraigo de los personajes. En las diferentes series vamos apreciando como se va desprendiendo de los datos que nos sitúan en el espacio y en el tiempo, para al final con pocos recursos tanto de decorados como de información añadida, deja que nosotros terminemos de crear las historias. Historias, que como en Short Stories, están integradas por fotogramas a los que les falta el movimiento para darles la vida de pequeñas narraciones cinematográficas. Una serie en la que abandona Nueva York para volver a su ciudad natal y con ella los dioramas. Ahora los protagonistas serán su hijo, su mujer, su hermano gemelo y el propio Paolo. El punto de unión de esta serie, compuesta por 12 historias, será la pérdida y el abandono de las personas a las que uno quiere o incluso de uno mismo cuando crece y va perdiendo al niño que fue, como se aprecia en "Homenaje a Saúl Steinberg". Es una serie muy sencilla y simple que repite recursos como la utilización de la maleta o las ciudades anodinas y monocromáticas en las que únicamente aparece como referente un cinema, pero es un referente falso ya que no nos sitúa en ninguna ciudad concreta. Son ciudades imaginadas, inventadas e invisibles como las creadas por Italo Calvino y que Marco Polo describía al Kublai Kan. Solamente la niebla nos da una pista de donde se desarrollan todas estas historias inventadas: en la zona norte de Italia en la que Paolo reside.

"El lanzador de cuchillos" (Short Stories)
Sus fotografías están no solo  llenas de sus recuerdos, también de la tradición italiana cinematográfica, estética y artística. Así como evocaciones a temas ya tratados por otros artistas, como la mujer desolada y abatida que aparece en "El lanzador de cuchillos" y que irremediablemente nos recuerda a "El ajenjo" de Edgar Degas, "La bebedora de absenta" de Picasso pero también la de Tolouse Lautrec. Mujeres que se pusieron de moda en la segunda mitad del S.XIX, y que frente a la copa medio llena y a una botella medio vacía se abstraen del mundo que les rodea pensando en el mundo interior que las atormenta. Mujeres angustiadas y solas.



Aunque Paolo se retiró del mundo de la moda, en la actualidad ha trabajado para una marca italiana de ropa, siguiendo la estética de Short Stories.

Estas 3 series se pueden ver por primera vez en nuestro país, en la Sala Municipal de Exposiciones de San Benito en Valladolid, gracias al matrimonio Cotroneo. Junto a ellas un diorama al que debemos asomarnos por un pequeño orificio y descubrir sin ser vistos la escena que se desarrolla en su interior, tal y como Paolo y su hermano hacían cuando acompañaban a su abuela a vestir a los vecinos difuntos.

Una exposición dividida en dos salas, que se aconseja ver empezando por la más pequeña, siguiendo así un recorrido cronológico por el que vamos pasando de más a menos para terminar convirtiéndonos en "inventores" de finales. Esta sala pequeña está dividida a su vez por una especie de cortina formada por las chaquetas, vestidos y abrigos utilizados por Paolo en Short Stories, pasada la cual accedemos al espacio dedicado al diorama, una serie de vitrinas con más información y un vídeo final donde el propio Ventura nos cuenta como hace los dioramas.

Una exposición muy aconsejable!!


Información práctica:
Sala Municipal de Exposiciones de San Benito
De martes a domingo de 12 a 14  y de 18:30 a 21:30 h.
Hasta el 11 de diciembre de 2016


"El arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas" (Marcel Duchamp)