jueves, 11 de enero de 2018

Pies para qué los quiero si tengo alas pa´volar.



"Pies para que los quiero si tengo alas pa'volar", ésta frase nos da la bienvenida a la sala 1 del Museo de Frida Kahlo, en Coyoacán ( México). El Museo se levanta en la Casa Azul, el hogar dónde Frida nació un 6 de junio de 1907 y dónde también moriría 47 años más tarde. Fue la casa de una niñez feliz y desgraciada a partes iguales, en la cuál y gracias a su padre, un fotógrafo alemán y también, a la desdicha de la enfermedad, que sufriría a la temprana edad de 6 años, se iría forjando, no sólo un espíritu fuerte y combatiente, sino también su gusto por la pintura. Una pintura que refleja los sufrimientos por los que su vida atravesaría. Frida no lo tuvo fácil y aunque sus obras y sus frases son utilizadas hoy como símbolo de fuerza y de energía, de la lucha contra los obstáculos que la vida nos va poniendo, ella sufrió y lo hizo tanto que la muerte la supuso un alivio. Cuándo ese día llegó, Diego creó en el baño de ésta casa, una especie de santuario dedicado a ella. Allí guardó los objetos personales de la pintora, permaneciendo cerrado sin que nadie pudiese entrar en él, hasta el 2004. Una apertura que se demoró, ya que la orden de Diego es que fuese abierto 15 años después de la muerte de Frida. Objetos que nos acercan a ella, a su dolor físico a través de las prótesis y de los corsés que llevaría durante toda su vida debido al accidente sufrido por el autobús escolar en el que viajaba y que la fracturaría la columna en 3 partes, un 17 de septiembre de 1922. Junto a éstos objetos encontramos otros que nos hablan de una mujer coqueta, que disfrutaba de la moda, algunos incluso hablan de la repercusión que tendría en el desarrollo de la misma. Un icono que influiría a grandes diseñadores como Galliano o Alexander McQueen. 


Su ropa estuvo marcada por las secuelas que la dejaría el accidente, el uso de corsés así como la prótesis de la pierna hizo que optase por utilizar vestidos entallados y largos que cubriesen enteramente su cuerpo. Ésto puede quedar como una anécdota, siguiendo a Charles Darwin, podíamos hablar de la adaptación al medio, a ese medio hostil que marcaba cada elemento y momento de su vida, pero realmente no fue así. No es una anécdota sin más o una adaptación a las circunstancias, Frida hizo de su debilidad una fortaleza y sus vestidos evocaron los trajes de las mujeres tehuanas. Adaptó el colorista traje popular mexicano tehuano a su estilo y a sus gustos y a través de él homenajeaba a su país y a las mujeres mexicanas, potenciaba la cultura popular de su pueblo y sus tradiciones. Y ésta, es una de las ideas que deben destacarse sobre su figura. Gracias a ella el mundo conoce algo más de la etnografía mexicana. Iba contra corriente, ya que la moda internacional imponía otros gustos. Pero si hay algo que caracterizó a ésta gran mujer, fue su impactante personalidad, de ahí que se haya convertido en el ejemplo que hoy muchos admiramos. Y digo muchos y no muchas, porque Frida no es patrimonio del feminismo, ya que ella no era feminista por mucho que hoy quieran ponerla de ejemplo. Como he dicho antes, fue una mujer fuerte debido a las circunstancias, pero la fortaleza no es propio solo de las mujeres, también lo es de los hombres. Una fortaleza que también mostraba cuando se vestía con trajes masculinos, dejándose bigote y marcando unas pobladas cejas, buscando una androginia que no la apartaba de la feminidad sino que marcaba aún más su independencia, pero no como mujer, sino como persona. Pero ésta supuesta independencia y la fortaleza se desvanecía cuando de Diego Rivera se trataba, se supeditaba a él y olvidaba el dolor que la causaba. Éste supuesto feminismo, que desmiente su sobrina nieta Cristina Kahlo y su relación con Diego, han hecho que su figura se simplifique tanto, que nos olvidemos de sus aportaciones al mundo del arte. Pero el tema de ésta entrada no es Diego Rivera, que se convierte en protagonista de muchas de sus obras y al que aludiré en varias ocasiones, ni el feminismo, sino ella: Frida Kahlo.

"Autorretrato como Tehuana" (1943)

El primer gran museo que dedicará una exposición a la ropa que vistió, será el Victorian and Albert de Londres, bajo el sugerente título "Frida Kahlo: Making Her Self Up", se convierte en su primera exhibición de moda de éste 2018 inaugurándose el sábado 16 de junio. Por primera vez, su vestuario, saldrá de su amada Casa Azul. ¡No nos la podemos perder!!

"Las dos Fridas" (1939)
Tan importante será la ropa que vista, que quedará reflejada en sus pinturas, convirtiéndose en un gran documento etnográfico. Sus cuadros están llenos de referencias a sus limitaciones físicas, son duros, decíamos que era fuerte pero a través de ellos también vemos la debilidad de una mujer que sufría y no solo físicamente. Frida, a través de sus obras, nos dejó un maravilloso diario de una vida corta, llena de simbolismos y de realismo. Este realismo la aparta del Surrealismo, movimiento al cual perteneció. Al igual que sus ropas, sus pinturas son tremendamente coloristas, reflejando a través del color la unión con las tradiciones de su pueblo. En "Las dos Fridas" aparece con dos vestidos de estilo muy diferentes. El de la derecha es el vestido de tehuana y el de la izquierda un vestido de novia victoriano. ¿Por qué dos Fridas vestidas de dos maneras tan diferentes? Lo que pretende es mostrarnos su doble faceta, la de un mujer anclada a su tierra pero también abierta al mundo, a un mundo europeo diferente del que ella provenía y en el que se introduce de la mano de Diego y del Surrealismo. Pero la lectura es aún más profunda, habla de la parte más débil de Frida y tiene que ver con él. Cada uno de los vestidos nos aporta otro símbolo, lo que Diego amaba y rechazaba de ella. Diego amaba a la Frida mexicana anclada en la tradición, la que aparece representada con el vestido de tehuana, y rechazaba a la más cosmopolita, lo cuál provocaría la separación de ambos. Pero ¿por qué Diego iba a rechazar a ésta otra Frida si es él quien la introduce en ese mundo? Para ser sinceros, aunque no pretendía hablar de ello ya que es algo de sobra conocido, Diego no rechaza a ésta otra Frida más unida a la modernidad, Diego la traicionará una y otra vez, únicamente por su afición a las mujeres. En la explicación que ella da de ésta obra, podemos apreciar claramente esa supeditación, maquilla la realidad y ella se hace culpable de una de las muchas  rupturas. El abandono le representa mediante un corazón roto que asoma en el pecho de la Frida más europea. Fue muy habitual que en sus obras apareciese un corazón, símbolo universal que refleja el amor cuando está entero y el desamor o la pena cuando se representa fracturado. Ambas están unidas por una vena que conecta sus corazones y ambas portan dos objetos. La de la derecha, un retrato de Diego del cuál sale la vena que conecta a ambas y la de la izquierda porta unas tijeras que cortan esa vena, y por lo tanto la relación con su marido manchándose de sangre el vestido de novia.



El nexo con las tradiciones populares se muestran no solo a través de lo dicho anteriormente, también valorando y poniendo de relieve la importancia de la tierra, del anclaje a un paisaje que en ocasiones forma el fondo de la escena representada, se hace acompañar de plantas como el ave del paraíso, los nopales y también de animales como monos y aves propios del territorio mexicano, así como dioses del panteón mexica como el dios Xólotl el cuál ayudaba a los muertos a viajar hasta el Miztlán. Este dios, así como continuas referencias a la mitología mexicana, aparece en obras como "El abrazo de amor al Universo, la tierra (México), Yo, Diego y el señor Xólotl". Una obra que nos habla de la faceta maternal de la pintora. Su incapacidad para tener hijos quedará reflejada en ésta y en muchas otras obras. A falta de vástagos, ese amor maternal le derivará hacia Diego que aparece representado como un "bebé" en sus brazos. De nuevo él. Frida y Diego, a su vez, son acogidos en el regazo de la madre tierra. En primer plano aparece un perro dormido, es una de las mascotas que tenía Frida, representa al señor Xólotl, el cual adoptaba la forma de éste animal. Referencias entremezcladas a la cultura de su país, a su vida, a sus sueños y anhelos y a sus desvelos. Frida es la protagonista, ella encarna los valores de vida y de muerte, una muerte que tan presente está en las tradiciones del pueblo mexicano. Adopta la composición un esquema triangular que nos recuerdan las representaciones de la Vírgen con Niño europeas. En la base dos manos unidas, las de la Madre del Universo, que sirven de soporte y regazo al conjunto. La composición equilibra nuestra mirada, aporta serenidad, ordena los elementos y ayuda a la lectura y compresión de la obra. No solo la composición, también la representación hace alusión a las citadas Vírgenes.



Otro elemento de la Frida más tradicional es la realización de exvotos, ofrendas propias de la religiosidad popular en las que se narra un hecho y como la intersección divina ha logrado resolver favorablemente para la persona que hace la petición o para alguien cercano, el problema, que generalmente tiene que ver con la salud. Este tipo de exvotos pictóricos, siguen un esquema fijo que se puede ver en su obra y en los miles de ellos que podemos encontrar en santuarios y pequeñas iglesias españolas. Genéricamente consta de dos partes, una donde se reproduce el suceso, en el caso de Frida el accidente del autobús en el que viajaba. Ésta parte puede ser mas narrativa, dividida en viñetas donde se relata un poco más la dolencia hasta llegar a la sanación y en la que aparece la divinidad a la que se encomendó el milagro. En la parte de abajo y para quedar constancia de la curación, se detalla quién hizo la petición, a favor de quién la hizo, el por qué y el nombre de la divinidad que ha obrado el milagro. Datos que podemos ver en el exvoto de Frida referido a su accidente. En otros que realiza, como "Hospital Henry Ford" (1932),  carece de ésta parte descriptiva pero aparecen representadas partes de su cuerpo que tienen que ver con las dolencias que sufría y con el motivo que la llevó al hospital: un aborto, por eso aparece sobrevolando un feto. Otra alusión a la religiosidad popular, ya que en muchas ocasiones, los exvotos consistían en reproducciones de órganos o elementos que tenían que ver con la dolencia sanada.


"Retablo" (1943)
Colección Privada.
Indagando en su obra vemos que, independientemente de si busca el reflejo de las tradiciones o simplemente se enfrenta a la elaboración de una obra, ésta es una mezcla de vivencias y sentimientos, de fuerza y vulnerabilidad. Podemos verlas como el reflejo de una agonía, pero también como un canto a la vida. Yo me quedo con ésta segunda lectura, ya que Frida jamás se dió por vencida, sufría pero luchaba y la lucha la llevaba a la ilusión de un ¿y por qué no? Y esa pregunta retórica, se refleja perfectamente en su deseo de ser madre, a pesar de la negativa de los médicos ella lo intentó en varias ocasiones. La ilusión que ella sentía al saberse embarazada se diluía tras el aborto, pero en ese momento era feliz, luchaba por qué la vida se abriese paso en un cuerpo paralizado y casi muerto. 

Pero sus lienzos, también son la mezcla de un estilo y un movimiento: el Naif y el Surrealismo respectivamente. Su obra conecta con el Naif en la aparente sencillez, en los colores planos y vibrantes que, como ya dije, también están en la base de la cultura mexicana, en el auto didactismo y en la representación realista que la aleja del Surrealismo. De éste movimiento toma el simbolismo que desprenden todos y cada uno de los elementos que componen la obra y que hacen alusión directa a los miedos y temores de nuestra artista tal y como también vemos reflejado en la obra de otros surrealistas como Dalí. Temores que se representan de forma ingenua pero no banal. 

Sus lienzos no son sólo una aportación nueva a lo que fue el Surrealismo, son mucho más ya que nos introduce en la base de sus costumbres utilizando la técnica surrealista y las muestra al mundo, un mundo que en muchos casos, como ya he citado antes, se ha quedado con una lectura superflua simplificando enormemente su mensaje. Un mensaje que nos habla de quién fue Frida Kahlo.



lunes, 1 de enero de 2018

¿Os gusta lo feo y lo macabro en el arte?

"Gods of Earth and Heaven" (Joel-Peter Witkin, 1988)

El arte suele ser sinónimo de belleza o al menos es una característica que muchos han buscado en él a lo largo del tiempo, incluso en la actualidad. Nos atrae lo bello, salvo excepciones, nos complace lo agradable, aquello a lo que le presuponemos positivismo. Los griegos sabían mucho de como conseguir la belleza a través, no solo de rostros y cuerpos perfectos y jóvenes, sobre todo mediante la búsqueda de las proporciones, de la armonía y del canon. Pero no solo de la belleza ha vivido y vive le arte y el hombre, ya que en paralelo a las imágenes bellas, con las que nos han deleitado casi desde el principio de los tiempos, surgió lo feo lo cual rechazamos de inmediato. Lo caótico y lo oscuro que va unido a lo repulsivo no era de nuestro gusto, o del gusto de nuestros antepasados. Cuando hablo de lo oscuro, podemos pensar en los colores y no estaríamos equivocados, ya que social y culturalmente las tonalidades negras, marrones, grises u ocres nos trasmiten la sensación de poco agradable, de algo negativo. Muchos fueron los pintores que se sirvieron de los tonos oscuros, como Goya en sus célebres "Pinturas Negras" para trasmitirnos lo macabro, la hechicería, los tabúes de una sociedad y también su propio estado de ánimo. En algún lado, que no quiero recordar, he leído que Caravaggio, debido al uso que hacia de la luz buscando el claroscuro, y por el tipo de modelos que utilizaba en los cuadros religiosos, como prostitutas o mendigos, estaba dentro del grupo de artistas llamados por algunos, macabros. Ésta idea, yo la calificaría de barbarie. Las obras de Merisi tienen rojos impresionantes como el del vestido que cubre el cuerpo muerto de la Virgen y cuya modelo fue una prostituta que murió ahogada en el río, amarillos que trasmiten calidades y luz, luces perfectas rebosantes de vida y de belleza. El tenebrismo no nace para dar primacía a los tonos oscuros, sino para crear dramatismo debido al contraste y potenciar la luz. Los contrastes también son bellos y ambos, la luces y las sombras se necesitan.

"El aquelarre" (Francisco de Goya, 1823)

A través de conceptos como lo bello y lo feo se buscaba realmente ahondar en lo bueno y en lo malo, trasmitirnos valores de bondad en las imágenes bellas y de maldad en las feas, grotescas, macabras o protagonizadas por personajes de dudosa reputación o marginados de la sociedad (algo que Caravaggio no tenía en mente). Estructuras mentales que valieron al arte románico y gótico, o más bien a los clientes de los artistas, en éste caso la iglesia, para trasmitir enseñanzas morales y religiosas. Ambas ideas eran y quizá sigan siendo, necesarias para la existencia de una y otra, como las luces y las sombras, son la antítesis pero también la complementariedad. Escritores como Umberto Eco se ocuparon de la presencia de lo feo en el arte en "Historia de la fealdad", donde después de analizar las ideas y características que van unido a lo feo terminará afirmando que la fealdad también es bella. Recordemos que si hay algo que es totalmente subjetivo eso es la belleza.

"Portrait of a Dwarf" (Joel-Peter Witkin, 1987)
Hay muchos artistas que se complacieron en la plasmación de lo feo, pero no por el mero hecho de mostrar algo que no fuese agradable a la vista, sino más bien, en algunos casos, como el elemento reivindicativo hacia una sociedad hipócrita. Los bufones, los enanos, los seres contrahechos o las mujeres barbudas fueron en el S.XVII centro de atención para artistas como Velázquez o Ribera, tratados con la dignidad que cualquiera debe tener independientemente de su aspecto físico. El sevillano no buscará recrearse en lo feo o diferente, solamente mostrar una realidad con la que los reyes se divertían. Ejemplos hay mil pero yo quiero rescatar a un fotógrafo, totalmente desconocido para mí, hasta que hace unos días el Museo Reina Sofia colgó en su perfil de Facebook, una instantánea suya, me refiero a Joel-Peter Witkin. Indagando en su obra, porque yo no solo escribo por “diversión”, también y sobre todo lo hago porque me gusta profundizar en artistas y en obras, así como en las relaciones que se establecen entre diferentes estilos, momentos, creadores y creaciones o las influencias que percibimos a lo largo del tiempo, entre otras. Y para profundizar y presentar un trabajo digno, investigo, estudio y busco estrujándome las neuronas para llegar a componer una entrada interesante y atrayente, en donde mi opinión, partiendo de la objetividad de una obra, es parte fundamental. Como decía, indagando en su obra encontré elementos interesantes que me animaron a escribir ésta nueva entrada. Lo primero que me recordó fue a un fotógrafo, del que ya hablé anteriormente llamado Paolo Ventura y que a su vez, alguna de sus imágenes, remiten a una película “Freaks” (1932) de donde proviene la palabra freaky, película que en España se llamó “La parada de los monstruos”. Un film donde aparecían personajes muy similares a la mujer barbuda que José Ribera plasmó en un lienzo. Una mujer que formaba parte de una feria, con la cual viajaba de ciudad en ciudad exponiendo su rareza. Los circos o las ferias del S.XIX serían el otro elemento que uno recuerda al ver sus instantáneas. En esas ferias se exhibía lo anómalo, lo diferente como por ejemplo a los famosos gemelos de Siam o a hombres de gran estatura, como Agustín Luengo, el gigante extremeño, cuyo “vida” y muerte fue comprada por el Doctor Velasco, creador y director del actual Museo de Antropología creado a finales del S.XIX. Os recomiendo la lectura de la historia del Doctor Velasco un antropólogo físico que sentó las bases de la Antropología en España. 


"Night in a small town" (Joel-Peter Witkin, 2007)

Joel-Peter Witkin (Nueva York, 1939) comienza a fotografiar con 17 años, ésta primera imagen nada tiene que ver con el trabajo que posteriormente desarrollará. En ella, un rabino que aseguraba haber visto a Dios, se convertirá en su modelo. Y es que las vivencias de Witkin, aquellas que se quedan en su retina van a formar parte de sus fotografías o influir poderosamente en ellas. Entre los hechos que le influyen para desarrollar un tipo de imágenes que podíamos denominar grotescas y macabras, donde prima lo repulsivo y en las cuáles mezcla imágenes de muertos con personajes deformes y objetos de deshecho, se encuentra lo que vería en la Guerra de Vietnam (1960-4).

Como muchos otros fotógrafos Witkin participó en la guerra vietnamita como fotorreportero. Conflictos que de una manera u otra y por la dureza de sus vivencias quedaron reflejadas en sus obras. Pero no solo influirían elementos personales, su obra trasmite el influjo de pintores de la época victoriana que se pasaron a la fotografía cuando esta aparece en 1839, y que traspasan también su forma de hacer en la pintura. Nace así una fotografía pictorialista de estudio con mucho atrezzo, que podemos ver en las imágenes de Oscar Gustave RejlanderHenry Peach RobinsonJulia Margaret Cameron o Diane Arbus. Esta última, una fotógrafa americana que busca en lo estéticamente menos aceptado, en los desplazados y marginados a los protagonistas de su objetivo, ha sido llamada la "cronista de los freaks", pero ella no se recreaba en lo "diferente", no cruzaba el límite, quizá por ello fuese más impactante ya que mostraba el lado humano que otros fotógrafos no captaban. Witkin, al igual que hizo Rejlander, realizaba sus composiciones partiendo de bocetos previos. Primero preparaba físicamente la escena distribuyendo los diferentes objetos, personajes o elementos que van a formar parte de ella. Tras ello tomaba la fotografía, tal y como también hace Paolo Ventura. El negativo surgido de ella es alterado a través de diferentes emulsiones para al final darle una tonalidad que vira al sepia o al selenio. Obtiene así imágenes mucho más asombrosas que parecen trasladarnos a una época anterior, pero al mismo tiempo, nos hace suponer la irrealidad de lo que estamos viendo. Si el resultado final fuese una fotografía en color, lo captaríamos como algo real, como algo que ha sucedido y el impacto que causaría en nosotros sería diferente, quizá lo reflejado en ellas nos causase compasión, nos haría recapacitar, nos incluiría en la escena haciéndonos participes de ella. Algo similar hace Pablo Genovés en la captación de sus imágenes.  


"The Kiss" (1982)
Su obra más icónica se titula "The Kiss", vista así sin saber nada de ella nos puede parecer hasta reivindicativa del amor entre dos personas del mismo sexo, si nos acercamos y fijamos un poco más podíamos pensar que es un juego, como aquellas obras que surgieron del desarrollo del método paranoico crítico daliniano, en la que se buscaba la doble lectura: lo que veíamos y lo que realmente era. Pero la realidad es mucho más cruenta. Recordad, unas líneas más arriba hablaba de las vivencias que influyeron en su obra, pues ésta es una de ellas. Lo que Joel-Peter Witkin capta es un episodio que le sucedió cuando solo tenía 7 años. El niño acudía a misa junto a su familia y su hermano mellizo, llegando casi a la puerta de la iglesia escucharon un gran estruendo y al volverse vieron el choque de tres coches, de uno de ellos y por el impacto había salido despedida una niña, la cual yacía muerta en el suelo con la cabeza separada del cuerpo.  Joel contempló esa terrible escena y éste es el origen de "The Kiss".  El fotógrafo para crear la composición no recurrió a espejos, ya que si os fijáis la cara de "ambos" hombres es la misma, sino que y aunque nos provoque repulsión, la cabeza está cortada no solo horizontalmente sino también verticalmente.  Witkin rescata esta cabeza de la morgue donde esperaba su turno de autopsia y compone este beso que, si al principio nos podía despertar amor, ahora despierta repulsión, no por lo que vemos sino por lo que sabemos.  Buscaba captar la muerte como una parte más de nuestra vida, olvidando y obviando los tabúes que sobre ella podamos tener, desmitificándola para acercárnosla directamente involucrando a lo feo. Pensemos en todos los muertos que vio durante la guerra, quizá cuando uno ve tanta muerte, desolación o la fealdad que provocan las balas y las granadas en los territorios y en los cuerpos de los combatientes y de los civiles, la muerte se enfrente de otra manera, como algo cotidiano que está ahí.  La muerte ha sido un tema tratado muy habitualmente desde el principio de la fotografía, hombres, mujeres y niños sin vida, pasaban por aquellos primeros estudios fotográficos donde se inmortalizaba el recuerdo de quién ya no estaba. Los tiempos han cambiadoafortunadamente, y hoy no se nos ocurriría tomar una imagen así. Tal vez y como denuncia Witkin, no lo hagamos, no por respeto sino por una hipocresía fingida, que se desmonta en muchas ocasiones.  Sus obras, quizá por ellos, estén cuajadas de miembros separados del cuerpo, que parecen tener vida propia. 


"Love and Redemption" (Joel-Peter Witkin)

La obra de Witkin, en definitiva, trata de poner coto a la doble moral, de mostrarnos como todo puede y debe ser aceptable, los seres bellos y los que no lo son, trata de incitar y sobre todo de hacer visibles realidades que pueden parecer incómodas. Cuando versiona "El Nacimiento de Venus" de Boticelli, lo hace intentado sacar el lado menos bello, ese que ocultan los artistas los cuales solo reflejaban la belleza obviando otras realidades. Creando la contraposición de la obra armónica y equilibrada. 

Algunas de sus obras recuerdan muchas otras de la Historia del Arte y muchos períodos, bodegones e incluso Vanitas, tan de moda durante la época barroca. En ellas se hacía alusión al paso del tiempo, a una belleza que va muriendo y no es eterna se descompone igual que lo va haciendo la vida y donde se buscaba el valor espiritual por encima del material a través de la acumulación de objetos que nos recordaban la caducidad de todos ellos. Valdés Leal (1622-1690) en "Las Postrimerías" utiliza una acumulación de objetos diferentes cargados de significados y acompañados con un esqueleto. Witkin también, como ya he citado antes, recurre a objetos diversos acompañados por personajes también diversos.
"In ictu oculi" (Valdés Leal, 1671-2)

Os recomiendo a éste fotográfo no sé si diferente, pero si al menos no deja indiferente a nadie. Para la exposición que de él hicieron en el Reina Sofía creó una composición basándose en Las Meninas, ¿otra versión más o quizá no? No sólo admiraba a los fotógrafos ya citados también a Velázquez y a Miró, entre otros. Os la podía poner pero voy  a dejar que la busquéis vosotros, ya os he dado una pista, la otra es que la exposición se realizó en 1988, es muy fácil, no tiene pérdida. 




lunes, 18 de diciembre de 2017

"Hay tantos amores como corazones"



"El Beso"
(Auguste Rodin, c.1882)
Musée Rodin
El amor es el sentimiento más universal que mueve el mundo. Un sentimiento inspirador para las artes. León Tolstói, en la novela Anna Karenina, se hizo eco del sentimiento amoroso más arrebatador que llevó a la locura a su protagonista. Anna se enamora apasionadamente del Conde Vronski, un amor correspondido que hizo que ella abandonase su vida familiar para vivir la pasión que finalmente la llevará a la locura, una locura causada por los celos que desembocarán en la muerte de Anna. Pero si de locuras de amor se trata, la más famosa será la de Juana I de Castilla, perdidamente enamorada de su marido Felipe “el hermoso”, la reina enloquece debido a la peligrosa combinación de adulterios y celos. Tal es su locura, que cuando éste muere, ella decide enterrarle en Granada. La reina, en un macabro cortejo fúnebre, acompañará su cadáver desde Burgos hasta el enterramiento real granadino. Francisco Pradilla, a mediados del S.XIX, decide inmortalizar en el lienzo “Doña Juana la Loca” ese episodio, muy adecuado para la esencia Romántica, convirtiéndose en su obra maestra.
"Doña Juana la Loca" (Francisco de Pradilla, 1877)
Museo Nacional del Prado
No solo el amor o la locura que desencadena ese sentimiento, también el despecho que nace del desamor o de la traición de uno de los amantes, se han convertido en motivos sobradamente representados en novelas y poemas, en ballets y películas o en pinturas y esculturas. Historias inventadas unas y reales otras que llenan el panorama artístico.
Fotograma de la película "Anna Karenina"(1914)
Cuando hablamos de traiciones, seguro que recordamos muchas de ellas, por ejemplo, la que sufre el rey Arturo por parte de Ginebra y de su caballero Lancelot. Una historia que todos conocemos, pero quizá lo que algunos desconozcan, es que es parte fundamental en otra traición posterior, la de Paolo Malatesta y Francesca Rímini. ¿Conocéis la historia de Paola y Francesca?¿Sabéis dónde aparece narrada su breve historia de amor y traición? ¿Quién o quiénes se encargaron de plasmarla y difundirla? Entre los que materializaron una parte de ésta historia medieval se encuentra Rodin (1840-1917). El escultor francés decidió inmortalizar en “El beso” el momento central en el que la pareja de cuñados se besa. Un beso con repercusiones fatales para ambos. Éste famoso grupo escultórico, muy difundido, conocido y reconocido, fue labrado para que formase parte de las no menos famosas Puertas del Infierno. Unos años antes, los pinceles del prerrafaelita, Dante Gabriel Rossetti (1828-1882), también se encargarán de dejar constancia de ésta concisa historia de amor. Un sinfín de pintores, escultores, grabadores, músicos y poetas, se harán eco de la leyenda: Joahnn Heinrich Füssli, Bertel Thorvaldsen, Jean-Auguste-Dominique Ingres, Anselm Feuerbach, Gustave Dorè o Tchaikovsky. Pero sobre todo y ante todo Dante Alighieri, él es el que dará a conocer una historia que corría de boca en boca por Italia. Él será la fuente de inspiración para todos ellos a través de su obra maestra: "La Divina Comedia".
"Paolo y Francesca" (Anselm Feuerbach, 1864)
Schack Gallerie, Mónaco.
Pero ¿Quiénes fueron Paolo y Francesca? A fines del S.XIII los matrimonios basados en alianzas políticas continuaban, quizá más fuertes que nunca y sobre todo cuando en uno de los cónyuges se tenía depositadas todas las esperanzas para unificar territorios o sacar provechos políticos y económicos. Matrimonios desiguales que llevaban a hombres maduros a casarse con mujeres jóvenes. Uno de éstos matrimonios, desigual y por conveniencia económica, fue el protagonizado por Francesca de Rímini y Gianciotto o Lanciotto Malatesta. Francesca era hija del gobernante de Rávena el cual la obliga a casarse con Gianciotto, heredero del señor de Rímini. Malatesta era un hombre mayor, deformado y nada agraciado, características desconocidas y ocultadas a la joven hasta el día de la boda. La vida de ella junto a su marido transcurre anodina hasta que vuelve a reencontrarse con su cuñado Paolo, un hombre joven y bien parecido, al cual ella ya conocía antes de casarse, ya que será él el que vaya a presentarla sus respetos en nombre de su hermano antes del desposorio. Los dos jóvenes se reunían a charlar y a leer leyendas. Una de esas lecturas era la protagonizada por Ginebra y Sir Lancelot, cuando termina la lectura de ese relato Paolo y Francesca se besan presos de su propio sentimiento y del relato. Ese beso ha sido el momento elegido por la mayoría de los artistas que posteriormente se fijaron en su historia. ¿Por qué decidieron los artistas trasmitir precisamente ese momento? Quizá porque es el desencadenante del final de ambos, nos muestran justo el momento previo de su muerte, el desencadenante que les llevaría a un trágico final. Pero sobre todo, porque convierten, a los espectadores, en partícipes y testigos de la escena, la misma escena que contempló Gianciotto y que le haría desenvainar su espada para acabar con la vida de ambos jóvenes. Si os fijáis en la ilustración que sobre el tema hace Doré, Francesca aparece con una herida sangrante en su pecho. Otros, como Alexandre Cabanel, plasmarán la muerte.
"Muerte de Francesca de Rímini y Paolo Malatesta"
(Alexander Cabanel, 1870)
Musée D´Orsay

Esta historia quedaría en la memoria de los italianos hasta que uno de ellos, Dante Alighieri, decide recuperarla para que formase parte de “La Divina Comedia”, obra literaria escrita entre 1308 y 1321 y que se ha convertido en la obra cumbre del poeta florentino ya que introduce elementos literarios que avanzan el Renacimiento. Este poema ha sido ilustrado por artistas como Boticcelli que nos mostró las formas del infierno y del cielo siguiendo la descripción de Dante; los ya citados William Blake o Gustavé Doré y también Salvador Dalí, el cuál recibe el encargo por parte del gobierno italiano, como parte de la conmemoración de los 700 años del nacimiento del autor.
 
"La Divina Comedia"
(Salvador Dalí)
“La Divina Comedia” cuenta el viaje realizado por Dante para purificar su alma. Un viaje que le lleva a través del Infierno, en esta parte irá acompañado del poeta Virgilio. Tras atravesarle y ver las desgracias que se ciernen sobre los pecadores llegará al Purgartorio, a las puertas del cuál Virgilio le deja que siga solo su camino; finalmente alcanzará el Cielo, donde se encuentra con su adorada Beatriz y mediante su intercesión podrá alcanzar el perdón y “ver” el rostro de Dios. Una obra llena de simbolismo en torno al número 3 y a sus múltiplos, en la que mezcla elementos simbólicos con referencias a personajes históricos y mitológicos. Entre estos personajes históricos se encuentran Paolo y Francesca, la pareja aparece en el Infierno, un lugar formado por nueve círculos concéntricos y descendentes. En el segundo círculo, el que hace referencia a los muertos por amor, a los lujuriosos, junto a Cleopatra, Helena o Aquiles, el cuál fue engañado y asesinado por amor, se encuentra la pareja de cuñados. Dante les sitúa leyendo un pasaje específico de la historia de Ginebra y Sir Lancelot, el momento en el que se besan, reproduciendo también ellos, esa misma escena. La forma que Dante tiene de representar a los lujuriosos es como espíritus que se dejan llevar por el viento de un lado a otro sin ningún tipo de esperanza, presos de la pasión desenfrenada que les llevó a la muerte y a vagar eternamente por el Infierno.  
"La Divina Comedia"
(Gustavé Doré)
Este simbolismo de las almas que vuelan como si fuesen pájaros está tomado de la Eneida. Pero Paolo y Francesca son las dos únicas almas que vuelan juntas y eso hará que Dante se fije en ellas. Francesca se acercará hasta él para contarle su triste historia. Una historia que enternece tanto al poeta, que será hacia la única pareja de amantes lujuriosos por los que muestre compasión. Una compasión que tiene que ver sobre todo con los cambios literarios que va avanzando en el poema, se convierte en signo de una nueva actitud en el pensamiento, abandonando el medievalismo para optar por una visión más humana y renacentista de los sentimientos y de la importancia del hombre. Este encuentro es el primero de todo el poema, en el cuál Dante, habla con un condenado verdadero y contemporáneo a la vez, aunque en el Paraíso se centra en las almas famosas, ya que según nos cuenta son más persuasivas para el lector de la época.
"Paolo y Francesca"
(Gustavé Doré)
 Y así a través de éste maravilloso poema, lleno de significados, de avances literarios y sobre todo de la influencia que ejerció sobre todos los artistas, conocemos la historia de un amor incipiente con un triste final. Por desgracia, el amor mal entendido, sigue siendo motivo de despechos, celos y finales aciagos.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

¡No sin mis Manolos!


Hablar de Manolo Blahnik es hablar de calidad, elegancia y lujo en el calzado. Este creador y artista de los zapatos ha elevado éstos a la altura del arte, a la misma altura a la que se suben las mujeres que los calzan sintiendo que no solo llevan un calzado exclusivo sino una obra de arte, un objeto de coleccionista. Sus diseños son objeto del deseo que hoy podemos admirar, aunque no calzar, en la exposición organizada en uno de nuestros museos nacionales, el de Artes Decorativas.

En 2001 a Manolo Blahnik, un canario de Santa Cruz de la Palma, le otorgaron la más antigua y alta distinción del diseño de moda en nuestro país: la Aguja de Oro. Una distinción hoy extinta después de que en el 2007 el Ministerio de Cultura decidiese hacerse cargo del otorgamiento del premio. Antes de esa extinción el citado Ministerio realizó una exposición para conmemorar los 25 años del galardón mostrando, cómo éste, fue adquiriendo cada vez más importancia en paralelo al reconocimiento de la moda como elemento fundamental, no solo a la hora de vestir, sino sobre todo como producto de la creatividad del autor. El premio fue sustituido por el Nacional de Diseño de Moda que nació en 2009, tres años más tarde el canario volvió a hacerse merecedor de ésta distinción. Pero no solo le han reconocido en su país de origen, también Estados Unidos y Reino Unido le han obsequiado con los más importantes premios. Todos ellos reconocen la labor de un artesano que mima cada una de sus creaciones convirtiéndole en el hombre más influyente de nuestro tiempo. El primero en utilizar sus diseños en 1972, fue Ossie Clark ¿os acordáis que en una entrada anterior nos referíamos a él, ya que junto a su mujer son los protagonistas de una obra realizada por David Hockney la cual tiene muchas concomitancias con el Matrimonio Arnolfini de los hermanos Van Eyck? Ossie era uno de los diseñadores más importantes del momento el cual le propició el empujón que necesitaba. Un año más tarde Blahnik abriría su primera tienda y después de esa otra y otra, un proceso imparable que ha hecho que la marca esté presente en todos los rincones del mundo. Unas líneas atrás le he denominado como artesano y es que Manolo, aprendió los rudimentos del oficio de una manera artesanal, visitaba las fábricas y hablaba con los operarios, los patronistas, con todo aquel que estuviera involucrado en la fabricación, sacando sus ideas y la forma de hacer. Y esa forma artesanal la traspasó a sus creaciones, dándolas el status de arte, retoca con sus manos, tal y como haría un artesano, las hormas y los tacones. Un artesano que se convierte en artista cuando dibuja concienzudamente cada uno de sus diseños, plasmando la idea, el concepto. Por eso los dibujos que realiza de cada uno de sus modelos, son casi tan importantes como el producto una vez terminado. Los dibujos guardan su creatividad y el material embellece la noción plasmada en un trozo de papel. 

 Los diseños también forman parte de la exhibición titulada "Manolo Blahnik. El arte del zapato", una exposición itinerante que ya ha podio verse en el Hermitage de San Petersburgo entre otros. La muestra se dividide en 6 secciones que nos muestran las fuentes de inspiración del diseñador. La naturaleza, el arte o la arquitectura así como la geografía se alían para ofrecernos zapatos meticulosos, tanto como su creador, que busca las proporciones y la armonía en cada uno de ellos, tal y como hicieron Praxíteles o Fidias al realizar sus esculturas y que serán estudiadas por Blahnik buscando traspasar, la perfección del arte griego, a creaciones contemporáneas y totalmente diferentes en cuanto a su uso. Por esa búsqueda de la proporción también se interesa por la arquitectura barroca o por la de la Bauhaus encabezada por Walter Gropius y donde el racionalismo y la búsqueda del "menos es más", idea en la que destacaría Mies Van der Rohe, también se dejará sentir en el canario. Pero también la obra de Rafael Moneo, afectada así mismo de racionalidad, proporcionalidad en los volúmenes y claridad compositiva. El arte, los maestros del pasado son y serán fuente inagotable de inspiración para cualquier sector dentro y fuera de las Bellas Artes y Blahnik se deja influenciar por la obra de Zurbarán, de Goya, por el colorismo de la obra de Matisse, el cubismo picassiano, la abstracción de Malevich y del Suprematismo ruso; así como las formas redondeadas y perfectas de las esculturas de Henry Moore. Pero sus creaciones son volátiles, etéreas, flotantes, aerodinámicas como los móviles de Alexander Calder. Calzar unos "Manolos" no es solo lucir unos zapatos de calidad excelente, es llevar en los pies un resumen de los mejores momentos de la historia del arte, son una recopilación de formas, colores, diseños, ideas y conceptos que revolucionaron las dos y las tres dimensiones y que ahora sirven para revolucionar un complemento que se ha convertido en fetiche de muchas y muchos. 

El recorrido continúa con la colección que realizó para la película María Antonieta dirigida por Sofía Coppola en 2006, y que documentó pormenorizadamente buscando la fidelidad al modelo. Quería plasmar una época donde primaban los colores pastel, la suavidad, las telas delicadas y que mejor que volver a los artistas del momento, a Watteau, Fragonard o Sir Joshua Reynolds. En ellos encontró el hedonismo que caracterizó el espíritu del Rococó. 




La exposición está organizada por la revista VOGUE la cual será fundamental en el recorrido y difusión de sus diseños. De la mano de Paloma Picasso conoció a Diana Vreeland, editora de moda en la revista. Si VOGUE encumbró a Manolo Blahnik, Diana Vreeland lo hizo con la revista, ya que hasta que ella no se puso al frente en los años 60 del siglo pasado, el magazine apenas era relevante. 

Una exposición, en definitiva, que sirve para adentrarnos en el mundo del diseño, de la moda como elemento fundamental en la sociedad de todos los tiempos y que alcanza su punto culminante en la actualidad, en como ha ido evolucionando, en las relaciones que se han establecido entre revistas, diseñadores y editores. Es la exposición de Manolo Blahnik, pero a través de ella, podemos adentrarnos en la importancia que VOGUE tuvo en la difusión de otro tipo de moda, los importantes fotógrafos y artistas que trabajaron para ella, en la figura de Diana Vreeland que consiguió todos esos logros tanto para VOGUE como para Harper's Bazaar; en la figura de Ossie Clark, reputado diseñador de los años 70 en el cual las grandes figuras de la música y de la sociedad confiaron para dejarse hacer; de la importancia de pintores y escultores y artistas en general, de esa unión que existe entre todas las facetas artísticas que en el caso de la moda rebasa la simple banalidad para llegar a estados estéticos más altos. Una retrospectiva que no nos dejará indiferentes si tenemos algo de curiosidad. Como siempre varias lecturas entremezcladas pero separadas para que elijamos con cuál de ellas queremos quedarnos, cuál nos aporta más, o con todas esas lecturas. 

"Influencia española en sus dieseños".


Os preguntaréis ¿por qué el Museo Nacional de Artes Decorativas realiza una exposición de moda cuando por la temática podría hacerse en el Museo del Traje-CIPE? Pues hay una razón, una la que da la organización, concretamente la comisaria Cristina Carrillo de Albornoz: El Arte de los zapatos” es una apología al artesanado elevado a la categoría de arte, en el contexto de un mundo mecanizado. Una exposición en pura armonía con el espíritu del Museo Nacional de Artes Decorativas”. Pero a ésta podíamos añadir que los museos han roto los límites, no solo introdujeron al espectador dentro de ellos, le hicieron participe y sujeto activo de sus políticas, también a la sociedad en la que se inscribía, a la arquitectura, el urbanismo todo ello fue conformando una idea dinámica de lo que es un museo. Pero además ha roto el encasillamiento de sus colecciones, de su temática. Los museos nacionales se caracterizan por su especificidad, eso es lo que les hace únicos, pero las piezas pueden verse de muchas maneras, tienen muchas lecturas, la del propio objeto como elemento histórico por su pasado, artístico por la estética y la belleza, cultural en relación con el devenir que ha tenido en las diferentes etapas por las que ha ido pasando y en la relación con el uso que de él hicieron. Todas esas lecturas, que van formando la idea del tan complicado término de Patrimonio, y otras muchas más, hace que podamos verle en casi cualquier tipo de museo, eso sí sabiendo potenciar la idea que le hace, en ese momento, idóneo para ese museo. 

La exposición es amplia en cuanto a esas influencias que hemos ido marcando y muchas otras, pero eso lo dejo que lo descubráis vosotros. 





Información práctica:
Museo Nacional de Artes Decorativas (Madrid)
Hasta el 08 de marzo de 2018.




domingo, 19 de noviembre de 2017

De Picasso a Pablo.


"Picasso con Kaboul" (1962)
(Château de Vauvenargues)

Hace unos días me topé por casualidad con una imagen de Picasso, nada novedoso ya que la world wide web está llena de ellas. La fotografía tampoco es nada sorprendente, en ella aparece un Picasso relajado, posando delante de las escaleras del Château de Vauvenargues, residencia a las afueras de Cannes donde se mudó agobiado del ajetreo de la ciudad francesa y dónde será enterrado. El artista va en ropa interior, apoyado sobre su brazo izquierdo lleva un albornoz. La escena se completa con su perro Kaboul, un galgo afgano que aparecerá en varias pinturas de los años 60 en las que Jaqueline, la última pareja de Picasso, será la protagonista, como "Femme au chien Jacqueline avec Kaboul" ( 1962). 


Una imagen nada impactante por lo que se ve, hay otras en las que aparece o bien en ropa interior o en pantalón con el torso desnudo, algo tan habitual como en las que se le ve con su característica camiseta a rayas. Pero si por lo que desprende. Picasso posa despreocupado, con una innata naturalidad, haciéndonos partícipes de esa parte de vida, la privada, de la que tanto se ha hablado y por la que se le ha cuestionado. Su obra nos fascina, pero el trato que tuvo hacia sus iguales, y sobre todo hacia las mujeres que pasaron por su vida cuando dejaba de quererlas, yo siempre me acuerdo del trato que dió a Dora Maar y de su final, hace que nos planteemos como alguien con su capacidad hacia el arte y la sensibilidad que se presupone tienen los artistas, tuviese ese otro lado tan...¿canalla?Pero esta imagen, al igual que muchas otras, hace que nos olvidemos de eso. Aquí desprende familiaridad, nos acerca a un hombre entrañable que disfruta de la vida, de lo ordinario, del día a día y de su amor hacia los animales (además de varios perros también tenía una cabra que campaba a sus anchas). En ella Picasso ha desaparecido para dar paso a Pablo. Y quizá eso es lo que más me sorprendió, en ella ví a una persona "normal", ese halo de gran maestro no está, aunque en cierta manera subyace en la imagen. Esa normalidad es la que destaca David Douglas, el artífice de ésta imagen. 
Pablo Picasso bañándose (8 February 1956)
 Gelatina de plata 20,7 x 25, 4 cm.
Colección Privada © David Douglas Duncan 2011
 Pero si os fijáis bien en ella, en esa segunda lectura en la que yo siempre insisto, nos puede recordar un retrato regio. Busquemos, en el archivo de nuestra memoria, el que Tiziano realiza al emperador Carlos V acompañado de un mastín. Obra que podéis contemplar en el Museo del Prado. Tiziano y años antes Jacob Seissenegger, buscaban dar forma a la imagen propagandística del emperador, una imagen del poder que ostentaba. Seissenegger introdujo en nuestro país el retrato de cuerpo entero, a través de las representaciones reales, aunque Tiziano para las representaciones de los mandatarios era más partidario de los de tres cuartos, algo que no acababa de convencer al monarca. Si al emperador le interesó el arte fue solamente porque a través de él podía difundir y dejar claro quién era. Velázquez, ya en el Barroco, retratará a Felipe IV ( éste sí que fue un gran coleccionista que demostró ampliamente su amor por el arte y gracias a él la escuela española está representada en las colecciones reales que serán el origen del Museo del Prado) igualmente acompañado por un can. Como recoge Alfonso Pérez Sánchez la presencia de los perros en las obras, servía para trasmitir el gusto que los reyes tenían por la caza, y por ende, las características de buen estratega del monarca además de símbolo de fidelidad. ¿Posó Picasso evocando alguna de ellas?¿Quizá la de su admirado Velázquez? ¿O simplemente es una coincidencia sin más?

"Felipe IV cazador" (1632-1634)
Diego Velázquez
Museo del prado

David Douglas Duncan será el encargado de retratar la vida íntima de nuestro artista desde 1957 hasta 1973 cuando Picasso muere. David trabajó como fotoperiodista de guerra para la revista Life. La forma en la que se conocieron no fue casual, casi más nos habla de una admiración, la que Douglas podía sentir por el pintor a través de los relatos que le narraba Robert Capa. Él le animará a conocerle ya que pensaba que podrían hacerse amigos, no se equivocaría. Robert Capa o la amistad que ambos compartieron con él, será la puerta de entrada de David Douglas en la vida de Picasso, ya que éste accede a verle por la amistad que le había unido a Capa, el cual había muerto en Indochina unos años antes. En 1957 David se presenta en Cannes decidido a conocer a Picasso, para ese posible primer encuentro lleva un regalo, un anillo con una inscripción interior "PICASSO-DUNCAN" (como si de amantes se tratase). La historia del anillo es muy curiosa, parece que fue Capa el que le invita a que le llevase algo especial. ¿Pero de dónde provenía ese anillo? Lo que David Douglas cuenta en una de las entrevistas, es que el oro con el que se realiza provenía de unas monedas acuñadas por Alejandro Magno, que estaban en poder de su padre. El encargado de darle forma seria el prestigioso joyero Bulgari. Para personalizarlo mandó que tallaran en una piedra un gallo picassiano. Hay otra historia donde se cuenta que el anillo surge a partir del hallazgo de Douglas, de una cornalina que tiene tallado un gallo.


Anillo regalo de Duncan

Ni corto ni perezoso David se dirige a La Californie, en Cannes, dispuesto a conocerle. Un 8 de febrero de 1957 y conduciendo su Mercedes, David Douglas llega a la vivienda. Cuando se apea del automóvil le recibe Jaqueline Roque, ella le acompaña al piso superior donde Picasso se encontraba tomando un baño, reclamando al fotógrafo a esa estancia tan privada y en un momento tan íntimo, invitándole a que tomase la primera instantánea. La primera de miles. Así comienza la amistad entre ambos. Como él llegó a decir "nos conocimos y nos gustamos". Lo que más le llamó la atención a Douglas de Picasso, además del aspecto de persona normal, como ya he comentado, fueron sus ojos, unos ojos llenos de misterio, quizá "por ello nunca supe que estaba pensando". De él también diría que a pesar de su baja estatura su mirada le hacía enorme. Le retrató de mil maneras dejándonos un impagable documento de su vida y de su modo de vivir, de una vivienda llena de alegría, de niños, de mascotas y de vida familiar. Pero también del proceso de creación de obras que hoy vemos terminadas y admiramos. Le describió como un hombre risueño, que dejaba hacer y se prepocupaba por él. No había tabúes, era todo natural y Douglas consiguió no solo captarlo también trasmitirlo, la parte más difícil y donde se aprecia al buen fotógrafo. Tuvo libertad absoluta para hacer su trabajo y sobre todo respeto y admiración mutua.
Picasso y Jaqueline con Lump.
En ese viaje no solo le regalará el anillo, sino también, a su fiel compañero de viaje, un perro dachshund llamado Lump. Parece que la conexión entre el pintor y la mascota fue tal que cuando Douglas se fue de la residencia, lo hizo solo, su fiel acompañante dejo de serle fiel y de acompañarle al menos durante un tiempo. Lump enfermaría y Douglas se volvería a encargar de él, falleciendo diez días antes de que lo hiciera Picasso, el 29 de marzo de 1973. Como curiosidad Lump, apareció en 15 de las 44  versiones que nuestro genial artista hizo de Las Meninas. Parece que tenía una atracción y carisma que no se limitaba a las personas. 
"Dos visiones de las Meninas"
Óleo sobre lienzo (17/8/1957)
Donado por el artista al MPB

Picasso fue fotografiado por otros grandes artistas como Robert Doisneau o Michel Sima, todos amigos suyos. Por eso quizá vemos a un Picasso relajado, en actitudes habituales y despreocupadas, tales como pintando, descansando o comiendo. Otros como Andrè Villers, nos muestra su faceta más gamberra, la que muestra a Picasso disfrazado de Popeye. Como vemos en todas ellas, nuestro artista gozaba de una gran sentido del humor y sobre todo le vemos disfrutar con lo que hace.

Imagen tomada por André Villers (1957)

¿Y vosotros qué opináis?¿Véis al genio artista o al hombre?



 
"El arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas" (Marcel Duchamp)